7 claves para pronunciar inglés como
Sean Connery

Aprende inglés a tu manera
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No te entienden cuando hablas inglés.

Y normal, con esa pronunciación que tienes…

Es que se te quitan las ganas de decir nada.

Pero claro, en el trabajo tienes que hablar sí o sí.

Y cuando puedas viajar… te encantaría poder comunicarte sin ayuda de nadie.

¿Quieres el secreto para pronunciar como Sir Sean Connery?

Escucha el sexto episodio de Aprende inglés a tu manera y descubrirás 7 claves para mejorar tu pronunciación en inglés. 

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 06: 7 claves para pronunciar inglés como Sean Connery

Otra reunión en inglés…

Y tú, con esa pronunciación… 

Si es que es normal que no te entiendan… 

No sabes cómo poner la boca, te bloqueas, no te salen las palabras….

Necesitas cambiar esta situación.

¿Pero cómo? 

Te has cansado de perder tiempo y dinero en clases que no te han servido de nada.

¿Y si pruebas algo diferente?

Quédate y te enseñaré 7 claves para mejorar tu pronunciación en inglés de una vez por todas. 

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un podcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Te doy la bienvenida al sexto episodio de Aprende inglés a tu manera.

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y Language coach. 

Y bueno hoy he escogido uno de los temas estrella a la hora de aprender inglés: la pronunciación.

Es la pesadilla de los estudiantes, ¿verdad? 

Lo cierto es que ya hablamos un poquito de esto en el episodio tres, pero me parecía importante dedicar más tiempo a esta cuestión porque sé que la pronunciación puede jugarnos muy malas pasadas.

Eso de que no te entiendan, de no atinar con los sonidos… ¡es muy frustrante!

Y puede hacer que pierdas muchas oportunidades. En tu trabajo, en tu negocio… 

Porque al final, hoy en día, necesitamos hablar inglés. Para hablar con clientes extranjeros, con posibles socios, con colegas…

Y para eso estamos aquí.

Para que mejores esa pronunciación y puedas ir cumpliendo tus objetivos.

Y para eso te voy a dar 7 claves que te ayudarán muchísimo.

Pero antes, quiero pararme en un punto fundamental:

¿Por qué nos cuesta tanto pronunciar el inglés?

Y la respuesta a esto tiene su base en la neurociencia. Aunque parezca extraño, así es.

Y te lo explico rápidamente. 

Nuestro cerebro no está preparado para reconocer sonidos que no existen en nuestro idioma materno. 

¿Qué tal suena esto? Raro, ¿no?

Bueno, es como si en nuestro cerebro hubiese pequeñas casillas donde tenemos registrados los sonidos que aprendemos de pequeños de nuestra lengua materna.

Entonces, ¿qué pasa?

Que cuando escuchamos un sonido diferente, lo que hace nuestro cerebro, que es un poquito vago, es intentar asimilar ese sonido a uno de los que ya reconoce. Y lo pone en la misma casilla. 

Entonces, ¿qué es lo que pasa?

Que cuando nuestro cerebro cree que un sonido nuevo es igual a otro sonido que ya conoce, manda la señal de que pronunciemos ese sonido.

Por eso muchas veces, por más que escuches cómo se pronuncia una palabra, cuando tú vas a decirla, nunca te sale igual.

Es tan simple como eso.

Es como si nuestro cerebro nos engaña un poquito. Pero un poquito solo… 

¿Y quiere decir esto que nunca vas a poder pronunciar bien en inglés?

Para nada. Absolutamente no. 

Así que… empezamos con las 7 claves para mejorar la pronunciación. 

Y aquí va la primera.

La primera tiene que ver con por qué nos cuesta tanto pronunciar el inglés. 

  1. Rompe la barrera del sonido. 

Vamos a ver, en inglés existen doce sonidos vocálicos, doce fonemas.

En cambio en español solo existen cinco. 

¿Eso qué quiere decir? Que hay mínimo siete, porque puede haber alguno más que sea diferente, que no se encuentran dentro del repertorio del español. 

Entonces, nuestro cerebro se va a equivocar siempre con siete fonemas en inglés, porque no es capaz de reconocerlos.

Hay que romper un poco eso, hay que ayudar a nuestro cerebro a que pueda reconocer esos sonidos. Y obligarlo un poco a crear nuevas casillas para esos nuevos sonidos. 

Y cómo hacer esto, te preguntarás.

Y aquí entra en juego la clave número 2.

  1. Tomar conciencia de cómo pronunciamos en español.

Bueno, y quizás aquí te preguntarás qué tiene que ver pronunciar o saber cómo digo un sonido en español para poder decir correctamente un sonido del inglés.

Pues tiene que ver muchísimo. 

Y tiene que ver porque es esencial saber cómo pronunciamos los sonidos en nuestro idioma para poder hacer los cambios pertinentes y pronunciar los nuevos sonidos.

Partimos de la base de que para pronunciar sonidos ponemos en juego los labios, la boca en general, los dientes, la lengua, las cuerdas vocales… ¡Incluso los pulmones!

Utilizamos los pulmones también, porque el aire que expulsamos es el que acaba finalmente produciendo los sonidos. 

Así que intervienen muchos elementos.

Entonces, cada vez que pronunciamos un sonido, los elementos están colocados en una posición muy particular y muy específica. 

Yo no sé si alguna vez os habéis cuestionado esto. Por ejemplo, ¿cómo están colocados los elementos cuando pronunciáis la “o”?

Ahora mismo supongo que estáis haciendo “o”. Pero muy bien. Cuestionaos cómo están colocados los elementos.

Lo normal es que los labios estén redondeados, la lengua un poquito hacia atrás, no esté tocando los dientes de la parte de abajo, sino un poco hacia atrás, como a medio camino… ¿vale? Y bueno, pues después dejamos salir el aire y sale la “o”.

Si hiciésemos algún cambio en esos elementos, nos daríamos cuenta de que el sonido que sale ya no es “o”. 

Por ejemplo, si redondeamos un poquito más la boca y la lengua la echamos un poco más atrás, sale la “u”. 

Ahí ya sale un sonido diferente. Y lo único que hemos hecho es cambiar los elementos de la pronunciación.

Pues si tomamos conciencia de cómo colocamos los elementos cuando pronunciamos en español, va a ser mucho más fácil que podamos modificar la posición de esos elementos para pronunciar los sonidos del inglés

¡Es así de sencillo! No sé si alguna vez os habíais cuestionado esto, pero es así de sencillo. 

Así que toma conciencia de cómo pronunciar y de cómo se colocan los elementos cada vez que estás emitiendo uno de los sonidos del español.

Bueno, vamos a la clave número tres:

  1. Aprende a usar tu instrumento.

Esto tiene que ver con lo que acabamos de mencionar, de tomar conciencia. 

Tu instrumento son todos los elementos que forman parte de la pronunciación. 

Aprende a usarlos, aprende a cambiarlos de posición.

Ponte delante del espejo si hace falta, pero juega con ellos.

Es como un músculo. Y, como es un músculo, lo tenemos que poner en funcionamiento. 

Es como ir al gimnasio

Pero en lugar de ir al gimnasio a hacer ejercicios de cardio, zumba o levantar pesas, vamos a ir al gimnasio bucal. 

Vamos a practicar con los elementos, jugando con los labios, con la boca, con la lengua… Viendo qué sonidos son los que pueden salir cuando pronunciamos los sonidos, cuando colocamos los elementos de una forma diferente.

Como si volviésemos a ser peques. 

No sé si os habéis fijado, pero los bebés empiezan a chapurrear sonidos y empiezan a experimentar, colocando aquí, colocando allá… Y poco a poco empiezan a decir palabritas… Es interesante.

Pues es un poco eso. Aprender a usar el instrumento. Ir al gimnasio y aprender a cambiar, a posicionar, para poder pronunciar después otros sonidos que no existen en nuestro idioma.

Solo un aviso, un aviso breve. 

Si ahora mismo estáis intentando practicar, colocar los elementos de otra manera para ver qué sonidos salen… que sepáis que mañana vais a tener un poco de agujetas. 

Sí, es así de sencillo: si estamos trabajando con músculos y hemos dicho que es como un gimnasio, las consecuencias cuando trabajamos una parte de nuestro cuerpo que normalmente no solemos trabajar son estas. 

Al día siguiente, un poco de molestias. Pero nada que no se solucione rápidamente con más práctica, como siempre.

Vamos a la clave número cuatro. 

  1. Ahora toca tomar conciencia de cómo se pronuncian los nuevos sonidos en inglés.

Si vamos repasando un poco:

  1. Rompe la barrera del sonido. Es decir, ayuda a tu cerebro a reconocer sonidos que no existen en tu idioma materno.
  2. Toma conciencia de cómo pronuncias en tu idioma.
  3. Aprende a usar tu instrumento.
  4. Toma conciencia de cómo se pronuncian los nuevos sonidos en inglés.

Es decir, cómo tienes que colocar esos elementos para que salgan esos nuevos sonidos en inglés. 

Por ejemplo, hay un sonido muy característico del inglés, un sonido vocálico, que tiene hasta nombre propio. Se llama Schwa. Es el único sonido que tiene nombre propio.

Es el sonido vocálico más frecuente en la lengua inglesa, y sin embargo no existe en español. 

Difícil ahí… No existe ese sonido.

Entonces, por ejemplo, para poder hacer ese sonido, la boca tiene que estar muy relajada. Los labios relajados… un poco abierta la boca y la lengua también muy relajada, abajo, como plana. Y, simplemente, dejamos salir el aire. 

Y sale como un sonido bastante neutro. 

Probad a hacerlo. 

Todo relajado: boca, labios… Mandíbula muy relajada, y la lengua en la parte de abajo también relajada, ni hacia delante ni hacia atrás…

Probad, a ver qué sonido sale…

Seguramente, si lo hacéis bien, va a salir un sonido que no tiene nada que ver con ninguna de las vocales en español. Porque es un sonido muy neutro. 

Pues eso, el cuatro: toma conciencia de cómo se pronuncian los nuevos sonidos en inglés y practica. 

Vamos al cinco, que me parece superinteresante.

Yo le llamo:

  1. Encuentra el ritmo.

Y esto tiene que ver con la musicalidad de los idiomas. 

Muchas veces, cuando hablamos de pronunciación, nos centramos solo en cómo se pronuncia exactamente una palabra. 

Y ahí que repetimos, cómo se pronuncia… Queremos pronunciarla a la perfección…

Y no nos percatamos de que una parte muy importante de la pronunciación no tiene que ver con la pronunciación exacta de una palabra, sino con la musicalidad del idioma.

Todos los idiomas tienen una música, tienen su propio ritmo. 

Si yo os pregunto ahora cómo hablan los italianos, seguramente a vuestra cabeza os va a venir una cancioncilla muy típica del italiano, que sube, baja…

El ritmo del italiano tiene subidas y bajadas constantes… Tiene una música muy especial.

Igual le pasa a otros idiomas. Por ejemplo, el japonés. Escuchamos hablar japonés y, aunque no entendamos nada, reconocemos que están hablando ese idioma, porque tiene una musicalidad muy concreta.

Con el francés pasa lo mismo.

Todos los idiomas tienen una musicalidad. 

Entonces, qué pasa: que muchas veces, cuando aprendemos un idioma nuevo, hablamos o decimos palabras de ese idioma, pero mantenemos la musicalidad de nuestro idioma materno.

Y esto, curiosamente, limita mucho la comunicación, porque, si estamos hablando con una persona nativa, lo primero que va a escuchar va a ser la música del idioma. 

Entonces, hay muchas veces que ni siquiera se da cuenta de que le están hablando, en este caso, en inglés. Porque lo primero que percibimos es la música del idioma. 

Así que es muy importante encontrar y saber pronunciar o saber repetir la musicalidad del idioma inglés cuando estamos hablando para que así la comunicación sea mejor. Mil veces mejor.

Solo cambiando la entonación conseguimos que la comunicación sea mucho más efectiva y que, aunque muchas veces la pronunciación de una palabra no sea exacta, la otra persona nos entienda a la perfección.

Esta era la clave número cinco: encontrar el ritmo.

Bueno, y vamos a la clave número seis:

  1. No repitas como un loro.

Yo no sé si os ha pasado muchas veces, de estar en una clase de inglés y el profesor repetir veinte veces para que vosotros pronunciéis bien, pero que por mucho que repitáis, parece que como que no sale, ¿no?

Con esto de no repetir como un loro me refiero a que no sirve de nada repetir sin conciencia. 

Es decir, volvemos al punto uno: si nuestro cerebro no es capaz de reconocer un sonido que no existe en nuestro idioma materno, cómo vamos a ser capaces de pronunciar correctamente los sonidos que estamos escuchando. Es inviable.

Eso es repetir sin conciencia.  

Ahora, si repetimos, pero intentando hacer los cambios en los elementos de la pronunciación pertinentes para reproducir ese sonido, entonces la repetición sí que es buena, y es necesaria.

Es decir, a través de la repetición, vamos a poder perfeccionar. 

Pero una repetición con conciencia. No aleatoria, sino sabiendo qué cambios tenemos que hacer para poder reproducir ese sonido.

Así que, por favor, deja de repetir como un loro, sin conciencia, que no te llevará a nada.

Y bueno, la clave número siete. 

  1. Aquí lo que voy a proponer es un ejercicio que me parece superútil para poder mejorar la pronunciación y que os aseguro que, con un poquito de tiempo todos los días durante un par de semanas, vais a mejorar muchísimo.

Así que si queréis tomar apuntes, coged un papel y un lápiz y empezad a apuntar. 

¿Qué ejercicio es este?

Los audiolibros.

Los audiolibros son, la mayoría supongo que los habréis visto alguna vez, son libros en los que podéis ir leyendo el texto a la vez que podéis escuchar a una persona narrando ese texto.

¿Por qué ayuda mucho hacer un ejercicio así?

Nos ayuda por diferentes razones:

La primera es que nos ayuda a coger esa musicalidad del idioma , el ritmo del idioma. Porque cuando vamos leyendo, para nosotros digamos, no en voz alta, y escuchamos a la vez a una persona leyendo eso, que normalmente pronuncia con el ritmo adecuado, etcétera, podemos percatarnos de cuál es ese ritmo, de cómo esas palabras van entonadas… cuándo sube el tono… cómo se entonan las exclamaciones, las preguntas… Y eso es muy útil a la hora de ir reconociendo la música del idioma. 

También es un ejercicio muy bueno para mejorar la comprensión oral, porque yo en mis clases, y no sé si es el caso de alguno de vosotros, escucho muchas veces a alumnos diciéndome: “Blanca, yo es que este texto lo leo y lo entiendo perfectamente, pero ese texto lo escucho y no entiendo nada”.

¿Y esto por qué pasa?

Pues pasa por una razón muy sencilla: el inglés no se pronuncia tal como se escribe. 

La pronunciación no es igual a cómo se escribe la palabra, no es como en español, donde cómo se escribe una palabra tiene mucha relación con cómo se pronuncia. 

Hay muchas veces que conocemos palabras del inglés, pero no reconocemos esa palabra en el oral, porque su pronunciación es diferente. 

Entonces, este tipo de ejercicio nos ayuda también mucho a eso, a poderle poner conciencia a cómo esa palabra se pronuncia correctamente y poder ir enlazando palabra escrita con pronunciación oral.

Esa es mi clave número siete: audiolibros.

Os aseguro que es un ejercicio que mejora muchísimo.

Y bueno, ya estamos llegando al final.

Hacemos un pequeño resumen de las 7 claves para mejorar la pronunciación:

  1. Rompe la barrera del sonido.
  2. Toma conciencia de cómo pronuncias en tu idioma.
  3. Aprende a usar tu instrumento.
  4. Toma conciencia de cómo se pronuncian los nuevos sonidos en inglés.
  5. Encuentra el ritmo. Me encanta el número cinco, esta de aquí. No te olvides de ella, superimportante. 
  6. No repitas como un loro. Y toma conciencia cuando repitas. 
  7. Los audiolibros.

Bueno, ¿qué te han parecido estas claves?

Espero que te sean superútiles.

Yo estoy segura de que pueden servirte mucho para mejorar. 

Y ahora sí, hemos llegado al final.

Te espero la semana que viene con más trucos, más consejos para superar barreras y aprender inglés de una vez por todas. 

También puedes encontrar mucha información interesante en mis redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado, please, comparte.

Te espero en el próximo episodio. Hasta entonces, recuerda: el inglés sí es lo tuyo.

Bye!

¿Cómo te has quedado?

¿Alguna vez te habías parado a pensar cómo pronuncias?

¿Conoces y entrenas tu instrumento?

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