Una forma de aprender para cada persona

Aprende inglés a tu manera
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Puedes escucharlo en las siguientes plataformas

¿Cuántas veces te has estudiado los ríos de España?
¿Y los huesos del cuerpo?

Seguro que mil. Pero oye, cuando haces memoria para responder alguna pregunta del Trivial… apenas recuerdas nada.

¿Y si hubiera alguna manera de que lo aprendido se quedara contigo para siempre?

En el tercer episodio de Aprende inglés a tu manera te ayudo a descubrir cuál es la mejor forma de aprender para ti.

¿Me acompañas?

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 03: Una forma de aprender para cada persona

Libros, libros y más libros.

Exámenes, controles, pruebas… 

Puff… ¡Fue duro superar el colegio, el instituto, la Universidad…!

Tantas horas de estudio…

Pero bueno, mereció la pena.

Aprendiste mucho y te acuerdas de todo.

Bueno, a lo mejor se te ha olvidado alguna cosa… 

En realidad, no te acuerdas de casi nada. 

¿Cómo es eso posible?

Si te quedas, te cuento por qué. Y lo mejor de todo: cómo conseguir que lo aprendas se quede contigo para siempre

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un podcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Te doy la bienvenida al tercer episodio de APRENDE INGLÉS A TU MANERA.

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coachⓇ. Y ya sabes, soy experta en aplicar la neurociencia al aprendizaje de idiomas. 

Si escuchaste el primer episodio del pódcast, ya sabrás que yo no siempre hablé inglés. De hecho, en el instituto se me daba bastante mal. 

Hasta el punto de que mi profesor de entonces, Richard, me dijo que yo nunca iba a aprender idiomas. Que aquello no era lo mío.

Pero… ¡aquí estoy!

Llevo 15 años dando inglés, tengo una academia y ayudo a profesionales a conseguir objetivos a través del inglés.

¿Y cómo es eso posible, si se supone que nunca iba a hablar inglés?

Efectivamente, el problema no era yo. Era el método.

Y eso es de lo que quiero hablar hoy.

En el colegio, en el instituto… Incluso en las academias tradicionales… se utiliza un sistema estándar para todo el mundo.

Y está claro que eso no funciona del todo. 

No hay dos personas iguales en el mundo, ¿verdad?

Así que, no puede haber un mismo estilo de aprendizaje para todo el mundo.

Es así de sencillo. Y a la vez, así de divertido, porque…

¡Qué aburrimiento si todos fuésemos iguales y aprendiésemos de la misma manera!

Así que deja de atormentarte si en el colegio no conseguiste aprender o si en el instituto no sacabas la mejor nota.

Quizás, simplemente, los libros, tareas y exámenes no eran lo que más le interesaba a tu cerebro.

Y ahora, que ya pasó esa etapa de enseñanza obligatoria, puedes quizás aprender de otra forma. 

Y no de una cualquiera. Sino de la que mejor se adapta a ti.

Porque tú no tienes que adaptarte al método, en realidad es el método el que tiene que adaptarse a ti.

Y aquí llega lo interesante. 

Porque, para encontrar tu forma de aprender, lo primero que tienes que saber es qué opciones tienes.

¿Te has preguntado alguna vez de cuántas maneras puedes aprender?

Lo más probable es que lo único que se te venga a la cabeza es: hincar los codos y hacer mucha tarea. 

Y este es uno de los obstáculos con los que nos encontramos los Language coaches cuando indagamos un poco en el estilo de aprendizaje de nuestros alumnos.

Nos han dicho tantas veces como tenemos que hacer algo, que llegamos a pensar que esa es la única forma de hacer las cosas.

Y no vemos más allá de eso. Así que, bueno, por lo tanto, tampoco experimentamos más allá. 

La ventaja del Language Coaching frente a la enseñanza tradicional es que el coach, a través de varias técnicas, de una metodología muy específica, consigue que el alumno encuentre su forma de aprender ideal.

O más bien, la redescubra. 

Porque cuando somos pequeños tenemos muy claro cómo queremos hacer las cosas. 

Lo que pasa es que, cuando crecemos y vamos al colegio, nos empiezan a limitar un poco las maneras en las que aproximarnos al conocimiento. Y entonces se nos olvida el cómo queríamos hacerlo nosotros.

Pero… en el momento en el que el alumno redescubre su estilo, el proceso de aprendizaje se libera.

Y el alumno consigue aprender de manera muchísimo más efectiva y muchísimo más rápida.

Bueno, hay un estilo para cada persona y vamos a intentar encontrar el tuyo hoy.

Y esto quiere decir que no hay un estilo perfecto. Es decir, si hay un estilo para cada uno de nosotros, quiere decir que no hay uno perfecto y que todos son válidos.

Incluido “hincar los codos”. ¿Por qué no?

Hay gente a la que le viene bien ese estilo. Y está bien. Si te va bien, sigue con ese. 

Lo único que tenemos que saber es cuál es el que nos va mejor a cada uno sin dejarnos influenciar por el tradicional, por el que nos han inculcado. 

Y puede que sea uno o puede que sea el otro. 

Y puede que ahora estés pensando: sí, Blanca, mucho hablar de estilos… pero todavía no has dicho cuáles son las maneras que hay de aprender.

Pero bueno, calma, que ahora mismo vamos a eso.

Formas de aprender hay… muchísimas. Pero hoy voy a hablarte de los 7 estilos principales de aprender:

  • El visual.
  • El auditivo.
  • El verbal.
  • El físico.
  • El lógico.
  • El social.
  • Y, por último, el solitario.

Vamos a empezar por el primero de la lista.

El visual.

Este tipo de aprendizaje tiene que ver, por supuesto, con las imágenes.

A muchos alumnos no les va leer textos con información. No retienen la información cuando la leen. 

Sin embargo, son capaces de aprender muy bien cuando esa información está representada en imágenes. En gráficos, por ejemplo, o a través de videos.

Por eso, a este tipo de alumnos les viene genial usar símbolos en sus apuntes, porque así retienen mejor la información.

He de decir que la cultura de los emojis y conversión de palabras en símbolos ha ayudado mucho a las personas que prefieren este estilo, realmente. Porque incluso a la hora de coger apuntes somos mucho más breves, porque utilizamos símbolos para ahorrar tiempo a la hora de escribir. 

Te pongo ejemplos muy concretos. Para que lo tengas muy claro.

Si tenemos que aprender sobre historia, puedes elaborar en una hoja, una línea temporal donde a lo largo de ella y de forma ordenada aparezcan los hechos más relevantes con su fecha al lado.

Y lo más top sería que en lugar de poner solo el nombre del acontecimiento, pudiésemos poner una imagen que nos recordase ese acontecimiento. 

Por ejemplo, un mapa de América nos puede recordar la llegada de Colón.

O una foto, por ejemplo, del Guernica para recordar la Guerra Civil Española.

Es intentar vincular una imagen visual al acontecimiento que queremos aprender.

Y este es el caso de la historia. Pero en el caso del aprendizaje de idiomas, puedes también usar las líneas temporales para asimilar los tiempos verbales y sus usos. 

Y en cuanto a las imágenes que nos pudiesen ayudar a recordar el tiempo verbal…

Pues lo suyo es tirar de recuerdos, de nuestra propia experiencia. Esto es mucho más sencillo, creo. 

Por ejemplo, para USED TO, que significa SOLÍA, yo siempre tengo en la cabeza una foto mía jugando al baloncesto. Porque yo solía jugar a baloncesto. Ya no.

Y esa visualización me permite recordar el uso de used to, por ejemplo. 

Como este, hay muchísimos ejemplos. Simplemente tenéis que recurrir a vuestra experiencia. Y como vuestra experiencia siempre está en vuestra memoria, es mucho más fácil de vincular con el nuevo aprendizaje. 

¿Alguien ya se reconoce en este estilo, en el visual?

¡Vamos a por el segundo!

➤ El segundo estilo del que vamos a hablar es el auditivo

Seguro que habrás escuchado a alguna madre decir de su hijo: “Es que él, con escuchar al profesor, parece que tiene bastante. Después no hay quien le haga coger un libro. Menos mal que al final aprueba…”

Esto lo he escuchado yo muchas veces, ¿no? Sobre todo de las madres de los que están en la última etapa de Primaria, los que empiezan con la ESO… Que quieren que estudien, pero al parecer los hijos, con escuchar al profesor, pues ya lo saben todo. 

¿Y qué le pasa a ese niño? 

Pues que aprende de manera auditiva. Es tan sencillo como eso. 

¡Y valorémoslo! Si es que… ¡es genial!

Hay personas que, al escuchar, retienen la información de una manera increíble.

En cambio, leer un libro con la misma información no les aporta nada. Su cerebro no lo registra.

Yo, en mi caso, ya de adolescente, me di cuenta que no entendía nada sobre la historia de España en el instituto. Absolutamente nada.

Mi profesor nos hacía leer las unidades y redactar resúmenes de cada una de ellas. Y yo, por más que escribía y leía, no me acordaba. Es que no lo entendía.

Después, me bastó una tarde con mi abuelo Cirilo y sus historias para poder entender un poco más de la historia de España. Y solo me bastó eso.

Y esto me lleva a algo que te he contado alguna vez. No hay nada mejor para aprender y retener información que vincular el aprendizaje a una actividad y emoción positiva. 

Y esto que te he contado tenía un poco de todo. Tenía la información auditiva y tenía la vinculación a esa emoción positiva.

Busca por ahí, seguro que tú también puedes encontrar algo que vincular y que te haga aprender mucho mecho. 

Y tú, si eres de los que aprende a través del oído, lo tienes fácil: escucha lo que te interese aprender. Y si va de la mano de una emoción positiva, pues muchísimo mejor. 

Por ejemplo… Puedes aprender el uso de tiempos verbales o vocabulario específico a través de canciones. ¿No crees?

Bueno, ya llevamos dos estilos de aprendizaje.

¿Te identificas en alguno de ellos?

¿Con el primero, que era más visual…? ¿Con el segundo, que es el auditivo?

Si todavía no, don’t worry…que quedan todavía 5. Tenemos todavía que investigar un poquito…

➤ De momento, viene el tercero de la lista: el aprendizaje verbal.

Este tiene que ver con la escritura y la lectura. A las personas que les va este estilo aprenden mejor leyendo y escribiendo.

Esta forma de aprender sí tiene que ver con la enseñanza de siempre. La que se sigue utilizando en casi todos los colegios e institutos. Aunque sé, realmente sé, que las cosas están empezando a cambiar. Y eso es buena notica.

¿Cómo aplicamos este estilo a los idiomas?. Pues, por ejemplo, si queremos aprender a dominar los tiempos verbales de pasado, nos vendría bien no solo leer la teoría, sino también leer cuentos o historias donde se pongan en juego esos tiempos verbales.

Y por lo tanto, también nos vendría bien, redactar nosotros nuestras propias historias. Para poner nosotros en práctica esos tiempos verbales.

Visto el tercero, pasamos al cuarto. ¡Este me parece interesantísimo!

➤ El físico o kinestésico.

A las personas que son más físicas, no les basta con leer, escuchar o escribir. 

Tienen que practicar y llevar a cabo una experiencia real. Tienen que moverse, experimentar con el cuerpo. 

En inglés diríamos: Learn by doing. Aprender haciéndolo, literalmente. 

Y es lo que pasa, por ejemplo, cuando aprendemos a montar en bici. 

La teoría no es suficiente. Podemos sabernos de memoria cuál es la teoría de aprender en bici, hasta recitarla incluso de carrerilla, pero tenemos que ponerlo en práctica a nivel físico. 

Y esto tiene que ver con nuestro cuerpo. No sé si lo sabes, pero tiene memoria, mucha memoria, y es capaz de actuar mediante recuerdos y estímulos inconscientes.

Y el montar en bici es uno de esos ejemplos clarísimos.

En el terreno del aprendizaje de idiomas, hay muchas maneras de vincular el aprendizaje a un movimiento, o experiencia física.

Y te voy a poner un ejemplo muy particular que tiene que ver con la pronunciación. Con aprender a pronunciar en inglés, en este caso.

La mayoría de personas cree que el aprendizaje de la pronunciación es exclusivamente auditivo.

Pero no es así. 

Tiene mucho que ver también con lo físico.

Y en realidad, podríamos decir que es un aprendizaje holístico. Se afronta desde todos los estilos de aprendizaje.

Para poder aprender a pronunciar bien, tenemos que ser conscientes de todos los elementos físicos que intervienen en la pronunciación. Por ejemplo, tenemos la lengua, la mandíbula, los dientes, los labios, las cuerdas vocales… los pulmones, incluso, que expulsan el aire y que ayudan a reproducir los sonidos.

Y saber en qué posición tenemos que colocar estos elementos es indispensable para conseguir una correcta pronunciación.

Cuando somos bebés, experimentamos con los sonidos.  

Escuchamos a muchos bebés intentando articular sonidos diferentes, que muchas veces son sonidos que ni siquiera existen en el idioma nativo. Pero experimentan mucho.

Y así, cuando somos peques, bebés, damos con la forma de reproducir el sonido que escuchamos. Por supuesto, todo esto es inconsciente.

Si escuchaste el último episodio, ya sabes que hasta los 7 años como mínimo no se desarrolla la parte racional del cerebro.

Así que los bebés reproducen los sonidos de manera inconsciente. Pero claro, luego vamos tomando conciencia física del movimiento.

A ver, por ejemplo, para pronunciar el sonido “o”, ¿cómo colocas la boca, los labios, la lengua, los dientes…?

Hazlo. “O”.

¿Te lo has preguntado alguna vez?

Piénsalo ahora por un momento.

“O”. ¿Cómo están colocados esos elementos?

Pues eso mismo es lo que tienes que hacer para conseguir pronunciar un sonido de la lengua inglesa, que seguramente no existe en español.

Primero tendrás que preguntarte: ¿cómo coloco los elementos para producir ese sonido?

Y es aquí donde interviene la parte física del aprendizaje de la pronunciación.

Es poder saber cómo se colocan para los sonidos en español y cómo tengo que colocar esos elementos para reproducir los sonidos del inglés que no existen en español. 

De todo esto hablo el próximo miércoles en una masterclass en directo dedicada solo a pronunciación. Te dejo más información en la descripción. Y ahí te dejaré todos los detalles. 

Espero también verte ahí si te interesa este tema.

Y bueno, seguimos… Hemos hablado del estilo visual, del auditivo, del verbal,y del físico.

➤ Y ahora vamos al Number 5: el lógico.

Su propio nombre lo dice, realmente.

Con este estilo, seguimos patrones lógicos para aprender.

Se trata de relacionar palabras que desencadenan el siguiente paso a seguir en una serie. Es así. Casi como una operación matemática. Por eso, las personas que encajan en esta forma de aprender suelen ser muy buenos con las matemáticas. 

Y si lo aplicamos al tema que nos ocupa… podemos poner el ejemplo de lo que yo llamo Trigger words de los tiempos verbales.

Básicamente, son palabras que nos indican qué tiempo verbal tenemos que utilizar, aunque siempre hay excepciones, claro… jeje…

Raro el idioma que no tiene excepciones.

Por ejemplo, en inglés, sabemos que ago la mayoría de veces va con un verbo en pasado simple. 

I studied English 5 years ago.

Estudié inglés hace 5 años.

Y que los adverbios de frecuencia always, usually, sometimes… suelen ir con presente simple. 

I sometimes play basketball with my friends.

A veces juego a baloncesto con mis amigos.

Entonces esto son como palabras clave que nos recuerdan y nos ayudan a saber cuál sería el tiempo verbal que tenemos que utilizar. 

Esto sería parte del estilo lógico. Palabras que desencadenan una cosa u otra dentro del idioma. 

Bueno, ¿qué tal ahora que ya hemos visto 5?

¿Has conectado con alguno de ellos?

¿O quizás has conectado con más de uno?

Si es así, no te preocupes que también es posible. Al final te cuento un poco más sobre esto.

Pero, vamos ahora con la recta final.

➤ El sexto estilo de aprendizaje es el social.

Si este es tu tipo, seguro que te encanta ponerte a estudiar con otras personas.

Compartir avances, conocimientos… y poder tener unos objetivos comunes te hace retener más la información. ¿Verdad? ¿Es así?

Pues es que está demostradísimo que compartir con alguien un proceso lo acelera y lo consolida. 

Es así. El ser humano es social por naturaleza.

Si este es tu estilo, uno de los ejercicios que más te servirán para aprender inglés es el de Role Play.

En este tipo de ejercicios, se recrean situaciones reales y cada participante tiene su personaje o rol. 

Es como hacer un poco de teatro, diría yo.

A los alumnos míos que han descubierto que este es su estilo predominante, les encanta que prepare este tipo de ejercicios.

Y la verdad es que aprenden muchísimo.

Hace, por ejemplo, un par de semanas, uno de mis alumnos necesitó prepararse para una entrevista de trabajo muy importante en inglés.

Pues para él no hubo nada mejor que escenificar la situación.

Yo era la directora de Recursos Humanos de una empresa. Y él, el candidato al puesto.

Aquí, no había nada que escribir. Era más bien interactuar.

Y resultó, claro que resultó.

Si eres del aprendizaje social, este es un ejercicio buenísimo.

Y ahora a lo mejor estás pensando: ¿y eso no podría ser también un aprendizaje físico?

¡Por supuesto que sí!

Ahora que ya solo falta un estilo por descubrir, estarás comprobando que las formas de aprender pueden confluir.

Luego hablamos un poco de eso. Pero déjame que me adentre en el último estilo. 

¡El solitario!

Creo que este estilo también habla por sí solo.

Completamente contrario al anterior.

Si estás aquí, te gusta aprender solo, ir a tu ritmo. Reflexionar de manera más intrínseca sobre lo que aprendes.

Necesitas tranquilidad. Nada de mucho ajetreo.

Es la única manera en la que realmente consolidas lo que aprendes.

Y seguramente, eres autodidacta, porque así son las personas que se encuadran aquí.

Entonces… 

Intenta crear un entorno tranquilo que te permita consolidar y seguir avanzando.

Bueno, llegamos casi al final.

¿Qué te han parecido estas siete modalidades?

¿En qué estilo encajas más? ¿Quizás en más de una?

Como ya comentamos antes por encima, las formas de aprendizaje pueden mezclarse entre sí.

Por ejemplo, una persona que predomine en el estilo solitario, también puede aprender a través del físico y del auditivo.

Sí que es cierto que siempre hay un estilo predominante. Y es ese el que tienes que encontrar para poder trabajar mejor sobre él. 

Pero es totalmente normal tener otros estilos secundarios.

Hay incluso personas que afrontan el aprendizaje del idioma desde diferentes estilos.

Y hay otras personas que para habilidades diferentes, utilizan estilos diferentes.

¡Y todo está bien! ¡Todo es perfecto!

Pues… como dije al principio, no hay una persona igual a otra.

Así que, tienes que encontrar el estilo que mejor te vaya a ti. Porque ese va a ser el perfecto para ti.

¿Encontraste ya el tuyo?

Ya estamos llegando a la rectal final de este pódcast, pero no quiero irme sin asegurarme que encuentras tu estilo.

Así que, antes de despedirme, te propongo que te plantees estas preguntas para poder dar con tu estilo de aprendizaje, ¿te parece?

Si quieres, incluso puedes coger papel y lápiz para responder con calma. O si ahora no puedes anotar, busca un momento más adelante para pensar tranquilamente.

En primer lugar: 

¿Qué actividades solías realizar cuando eras pequeño (hasta los 3 años aproximadamente)?

¿No parabas quieto? ¿Te gustaba ver los dibujos de los libros? ¿Pintabas mucho?

Si no te acuerdas, pregunta a tus padres o tus hermanos mayores. Seguro que ellos pueden darte una idea.

Y ahora lo mismo desde los 3 a los 6 años.

Venta, en segundo lugar:

¿Cómo recuerdas aprender en la escuela primaria?

¿Te gustaba hacer proyectos de manualidades? ¿Preferías ponerte a escribir? ¿Cómo era?

En tercer lugar: 

¿Cómo te preparabas para los exámenes en la escuela secundaria?

¿Memorizabas? ¿Hacías esquemas? ¿Redactabas resúmenes?

¿Seguías teniendo las mismas actividades que cuando eras pequeño?

Reflexiona un poco ahí. 

Y por último: 

¿Cómo era eso mismo en la universidad?

Responde con detenimiento a todas estas preguntas e intenta cuadrar las respuestas en los diferentes estilos de aprendizaje. 

Recuerda que alguna respuesta puede llevar asociada varios estilos.

Una vez lo tengas todo, reflexiona sobre ello.

Y no olvides que lo que hacíamos de pequeños es lo que nos gustaba de verdad, es lo que salía desde el inconsciente, cuando todavía no nos habían dicho cómo teníamos que hacer las cosas.

Si te apetece, comparte tus reflexiones en los comentarios. ¡Me encantará leerte!

Y ahora sí que sí, se acaba el tiempo. Te espero la semana que viene con más trucos y consejos para superar barreras y aprender inglés de una vez por todas. 

También te dejaré tips en redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado este episodio, por favor, please, comparte.

Te espero en el próximo. Hasta entonces, no te olvides: el inglés sí es lo tuyo.

Bye!

¿Quieres saber más sobre pronunciación?

Y ahora… Es tu momento:

Dime, ¿te habías planteado alguna vez que pudiera haber más de una forma de aprender? ¿Y cuál es la que más va contigo?

Cuéntamelo en los comentarios. 😉

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