Cerebro de oficinista

Inglés para profesionales

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Puedes escucharlo en las siguientes plataformas

¿Te has fijado en la espalda de los nadadores?

¿Y en los brazos de los tenistas, uno siempre más desarrollado que el otro?

Nuestro cuerpo es un reflejo de nuestra profesión.

Y nuestro cerebro, también.

Escucha este episodio de Inglés para profesionales y descubre cómo influye en tu cabeza el trabajo que haces.

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

INGLÉS PARA PROFESIONALES (con Blanca Gallego)

Episodio 14: Cerebro de oficinista

¿Te has fijado alguna vez en los brazos de Rafa Nadal?

Si la respuesta es sí, lo habrás notado: su brazo izquierdo está muchísimo más desarrollado que el derecho. 

¿Y crees que es casualidad? ¡Claro que no!

El izquierdo es el brazo que más utiliza cuando juega. Y ese trabajo se refleja en sus músculos también, por supuesto. Le pasa a tooodos los tenistas. 

Igual que los nadadores tienen la espalda ancha, los pianistas tienen dedos ágiles y quienes trabajan sentados durante muuchas horas suelen tener algunos músculos acortados. 

Nuestro cuerpo es un reflejo de nuestra profesión, y de la forma en que lo usamos como consecuencia.

¿Y si te dijera que con el cerebro pasa lo mismo?

Quédate conmigo y te lo cuento. Te lo cuento todo.

Bienvenidos a Inglés para profesionales, un pódcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coach. 

Y te doy la bienvenida al episodio número 14 de mi pódcast. El número 14 ya. 

Un episodio muy especial para mí porque hoy empieza una nueva etapa para este espacio. Un cambio que tiene que ver contigo, que tiene que ver con vosotros. 

Ya sabes que este pódcast surgió para ayudarte. Para ofrecerte los mejores trucos y consejos para romper tus miedos, tus bloqueos… y aprender inglés de una vez por todas.

Pero hoy damos un paso más. 

Porque, a lo largo de estos meses de rodaje, me he dado cuenta de que no te basta con saber inglés, sino que necesitas poder aplicarlo donde más falta de hace: en tu trabajo. 

Bien sea para poder enterarte de lo que se habla en las reuniones con colegas extranjeros o para hacer presentaciones sin entrar en pánico… O para conseguir por fin ese puesto con el que siempre has soñado. 

Quieres avanzar, y yo quiero estar ahí para impulsarte. 

Por eso, este pódcast, Aprende inglés a tu manera, se convierte en Inglés para profesionales. 

No es que nos vayamos a olvidar de todo lo que hemos hablado hasta ahora… Es sí que no. Pero vamos a ser mucho más prácticos.

¿El objetivo? Que tengas las herramientas más útiles para alcanzar el éxito. Ese es el objetivo principal.

Y dicho esto… ¿qué te parece si empezamos?

Hoy traigo un tema que me parece muy curioso. Y que, por supuesto, afecta al aprendizaje, como todo lo que tenemos en la cabeza. 

Además es un tema que cuando yo leí sobre ello me pareció superinteresante. Y tiene que ver con un estudio que se analizó en el 2000 sobre los cerebros de los taxistas de Londres. 

¿Qué se quería ver? Bueno, pues el tamaño de ciertas áreas en concreto. Pero bueno, del resultado de este estudio vamos a hablar un poquito más adelante. 

Ahora, para poder hablar hoy de nuestro cerebro y cómo cambia según la profesión que tengamos vamos primero de todo a echarle un vistazo a una parte concreta de nuestro cerebro: el hipocampo.

El hipocampo ha sido objeto de numerosas investigaciones y se le atribuyen dos funciones. En concreto dos importantes: su papel es fundamental en la memoria y además es una de las pocas estructuras donde se generan nuevas neuronas. 

El hipocampo interviene en la memoria a largo plazo y también en la memoria espacial. Si los sistemas de conexiones del hipocampo se dañan, nos volvemos incapaces de encontrar el camino de vuelta a casa o tenemos dificultades para almacenar nuevas memorias. 

Y es lo que le pasa, por ejemplo, a los enfermos de alzhéimer. Perdemos recuerdos cercanos en el tiempo, aunque eso sí, seguimos siendo capaces de tener recuerdos de nuestra infancia. Curioso, ¿verdad?

Si nos extirparan el hipocampo, seríamos capaces de recordar todo lo previo a la extirpación, pues la memoria a largo plazo no se almacena en el hipocampo. Sin embargo, no podríamos crear recuerdos nuevos. 

Seríamos capaces de adquirir nuevas destrezas y una buena memoria por ejemplo para repetir un número de teléfono. Pero seríamos incapaces por completo de adquirir nuevos recuerdos que se llaman declarativos, como recuerdos de personas o de acontecimientos. 

Por ejemplo, no tendríamos memoria de personas nuevas que conocemos, por lo que cada vez que viésemos a esa persona, para nosotros sería como la primera vez. 

Es impresionante, ¿verdad?, la importancia del hipocampo. 

Y es aquí donde voy a empezar a hablar de cómo nuestra profesión puede condicionar nuestro cerebro y puede condicionar nuestro hipocampo también.

Recordamos también algo muy importante que he mencionado en pódcasts anteriores, que es que podemos aprender a lo largo de toda nuestra vida. Y, por lo tanto, nuestro cerebro puede cambiar. Es como un músculo: cuanto más lo ponemos en práctica, más crece y más se desarrolla. 

Y, según la profesión que tengamos, se desarrollará para un lado o para el otro. 

Entonces, el hipocampo de los taxistas de Londres. En este estudio en el que se examinó el cerebro de los taxistas de Londres… Cabe decir que los taxistas tienen que superar una prueba superexigente. Creo que se llamaba The Knowledge y había que memorizar miles de calles, miles de lugares… y se solía tardar años en poder pasar esta prueba. 

Se escaneó el cerebro de los taxistas y se demostró que en ellos el hipocampo era mayor. En realidad, tiene sentido que esta parte sea más grande, porque ahora sabemos que el hipocampo es responsable de nuestra orientación, ¿no? Los taxistas tienen que estar orientados constantemente… Es normal.

Y esto que le pasa a los taxistas, también le pasa a personas que se dedican a otras cosas. Por ejemplo, los profesores de idiomas o las personas que son bilingües. 

El cerebro bilingüe no es igual que el monolingüe. Eso está claro. Ni a nivel fisiológico ni tampoco en cómo funciona. Cuando hablamos más de un idioma, nuestro cerebro trabaja de forma distinta. Se nos activan diferentes áreas neuronales y cambia la densidad también de la materia blanca. Las personas bilingües suelen tener mentes con mayor capacidad de atención, de concentración, de resolución de problemas y de memoria. Y eso ya está superdemostrado. 

Taxistas, profesores de idiomas… ¡Músicos! También los músicos tienen un cerebro diferente. Se han realizado estudios donde se ha descubierto que los músicos utilizan prácticamente la totalidad de todas las áreas de su cerebro en relación con su entorno. Y es algo impresionante. 

Además, los niños que empiezan a tocar instrumentos desde muy muy pequeños pueden llegar hasta a desarrollar un coeficiente intelectual mucho mayor que la media, que el resto de niños. 

Ya se ha demostrado que aquellas personas que tienen habilidades musicales poseen lóbulos frontales muy bien coordinados y también estos se utilizan en funciones cerebrales como el pensamiento lógico, ¿no?

Así que queda claro que el cerebro cambia constantemente por efecto del entrenamiento, por efecto de la experiencia y que el cambio continúa toda la vida. 

Así que, ahora te pregunto: ¿no tienes curiosidad por saber cómo la profesión que ejerces ha cambiado tu cerebro? Bueno, te invito a indagues un poco y reflexiones sobre ello. 

Y hasta aquí llega el episodio de hoy. 

En dos semanas, volvemos a escucharnos. ¡Y vernos! Porque ahora el pódcast también está en Youtube

Mientras tanto, te animo a seguir con atención mis redes sociales, porque se avecinan más sorpresas en los próximos días… 

Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y en Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado este episodio, por favor, comparte. ¡Y deja comentarios! Me encanta leerte. 

¡Te espero en el próximo, dentro de un par de semanas!

Bye bye!

¿Ya lo has pensado?

¿Cómo crees que tu profesión ha modificado tu cerebro?

👇¡Espero tus comentarios! 👇