Déjate de peros: puedes aprender inglés

Aprende inglés a tu manera
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Puedes escucharlo en las siguientes plataformas

Quiero mejorar mi inglés, pero…

…no tengo tiempo.

…en mi casa no hay espacio para estudiar.

…las clases me parten la mañana.

¿Te suena?

Te estás saboteando.

Escucha este episodio de Aprende inglés a tu manera y descubre cómo dejar de boicotearte.

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 13: Déjate de peros: puedes aprender inglés

“Yo quiero mejorar mi inglés… PERO es que no tengo tiempo…”

“Me pongo las series en versión original… PERO no me entero de muchas cosas…”

“Llevo un montón de años estudiando inglés… PERO no consigo el nivel que quiero”.

¿Te suena familiar?

Entonces, estás saboteando tu propio aprendizaje. 

Quédate conmigo y descubre las excusas que NO te están dejando avanzar con el inglés… y cómo romper con ellas. 

¿Empezamos?

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un pódcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coach. 

Te doy la bienvenida al episodio número 13 de Aprende inglés a tu manera.

Y hoy quiero empezar con una pregunta: ¿has pensado alguna vez que a lo mejor no estás aprendiendo inglés como te gustaría… porque te estás saboteando?

Parece una locura, ¿verdad?

“¿Cómo me voy a estar saboteando, con las ganas que tengo de aprender?”

Bueno, pues está claro que no lo haces de forma intencionada. Pero es muy probable que lo estés haciendo.

Muchas veces, sin darnos cuenta, ponemos en marcha mecanismos que nos bloquean, que nos boicotean. Y estamos aquí para detectarlos… ¡y acabar con ellos! 

Verás, te cuento.

En realidad, hay dos formas de autosabotaje: a través de acciones o a través de palabras. 

¿Te has parado a pensar alguna vez cómo saboteas su propio aprendizaje?

Si no lo has hecho todavía, hoy voy a hablarte de dos formas de sabotaje: las acciones y las palabras. Ambas muy importantes y ambas cosas las hacemos a menudo.

Primero de todo vamos a empezar por las acciones saboteadoras.

Hay muchas veces que parece que, aunque queramos mucho una cosa, nunca la conseguimos. Por mucho que queramos mejorar en algo, parece imposible de hacer.

Bien, pues somos nosotros mismos los que nos saboteamos para no conseguirlo. Y sé que esto es difícil de gestionar. Y sí, ahora mismo muchos de vosotros estaréis diciendo: “sí claro, con lo que yo quiero eso y me vas a decir que soy responsable de que no lo consiga, ¿no?”.

“Ya luego más tarde me pongo a ello”.

¿Te suena esta frase?

Todos nos hemos dicho esta frase en algún momento. Y, aunque haya muchas frases saboteadoras, hablo de esta en concreto porque a la hora de estudiar un idioma creo que es la más común.

¿Qué hay de malo en ponerse ahora?, pregunto. ¿Qué tiene de malo aprovechar el momento presente para hacer algo que quieres?

Muchas veces nos decimos a nosotros “Ya luego más tarde me pongo a ello” porque creemos que la tarea que vamos a emprender es demasiado difícil y tenemos miedo a fracasar en el intento de mejorar. 

Aunque está más que demostrado que es imposible intentar algo y fracasar rotundamente, pues si lo pensamos siempre se aprende algo en el camino hacia una meta, así que el fracaso absoluto es imposible.

Recuerdo que la primera vez que mencioné esto en una clase, los diez alumnos que tenía en ese momento se defendieron rotundamente ante mis palabras, bueno, de maneras diferentes y voy a exponerte a algunas de las que me acuerdo.

Recuerda la primera:

“Teacher, yo no tengo miedo al fracaso, yo no tengo miedo a aprender inglés. A veces lo pospongo para más tarde porque después de comer me entra morriña y hace mucha calor. Yo prefiero dejarlo para las seis o las siete de la tarde y ya me pongo en este momento. Y bueno, y claro, ¿qué es lo que pasa? Que después tengo que preparar la cena y ya no me queda mucho tiempo”.

Esta es una de las que escuché.

Otra de las que suelo escuchar mucho: “Es que tengo la clase de inglés por la mañana de diez y media a doce y me parte toda la mañana. Y es que así no me poner a trabajar, no tengo tiempo seguido para hacerlo”.

También otra de las que recuerdo: “Es que yo siempre intento ponerme con el inglés pero no sé qué es lo que pasa que, cada vez que me intento poner con el inglés pues me sale un imprevisto, me sale trabajo, me sabe cualquier cosa, que es que no puedo… O vienen amigos a verme o mi vecino se pone a hacer obras y se pone a hacer ruido y claro, yo no puedo y eso no es responsabilidad mía, ¿no?”

Bueno, y creo que la última que más recuerdo es “Es que no tengo tiempo”.

Todas estas respuestas forman parte del sabotaje.

Quizás tú no eres responsable de que tus amigos vengan a verte, pero sí que eres responsable de decirles que estás ocupado y que no puedes atenderles.

O quizás no seas responsable de que el vecino esté de obras, pero sí eres responsable de decidir irte a la biblioteca a estudiar o ponerte tapones en los oídos para evitar el ruido.

O, bueno, quizás no seas responsable de que haga al calor, pero si eres responsable de acondicionar tus estudios me hará que se convierta en un ambiente agradable a cualquier hora del día.

Quizás no seas responsable de tener clase a las diez y media. Claro que no, tampoco. Pero sí eres responsable de levantarte a las siete o a las nueve y media.

Siento decirlo una vez más, pero si os estáis saboteando con todo esto, estáis saboteando el camino a vuestra meta, el camino a nuestro aprendizaje, el camino a la mejora.

Y no es que no tengas tiempo, es que en tu lista de prioridades el aprender inglés no está en el podio, ¿sí?, en los tres primeros.

Es cierto que quizás lo más difícil de hacer sea darse cuenta de que nos estamos saboteando y admitirlo. Cuando nos damos cuenta de ello, podemos ser un poco más conscientes de cómo nos movemos en el día a día y poner poco a poco solución a ello.

Ya hemos visto acciones saboteadoras. Vamos ahora a las palabras.

Palabras saboteadores, voy.

“Quiero aprender inglés, pero es muy difícil”.

Antes de darnos otro ejemplo, voy a hablar de esta palabra: pero.

El pero es una palabra limitante. Es una palabra que le quita valor a lo que justo pronunciamos antes de ella.

“Quiero aprender inglés, pero es muy difícil”. El pero le quita valor y fuerza a tu “quiero aprender inglés”. 

¿Qué tal sonaría “quiero aprender inglés y es muy difícil”? ¿Veis que suena diferente? La cosa cambia, ¿no?

El Y es mucho más inclusivo, pone ambas cosas al mismo nivel y no quita valor a la primera. Esto es importante.

Y, a partir de aquí, ya nos podemos plantear opciones de cómo enfrentarnos a la dificultad del idioma.

Pongo unos ejemplos:

“Veo algunas películas en versión original, pero no lo entiendo todo”.

¿Os dais cuenta de cómo el pero le quita valor al hecho de que ver películas en versión original es impresionante? Ver películas en versión original ya es un logro, es un logro por sí solo. Cambiemos el pero por el y. 

“Veo películas en versión original y no lo entiendo todo”.

El y hace desaparecer el problema. Es como admitir que está bien que no lo entendamos todo y que no necesitamos entenderlo todo para poder ver la película y saber de qué va, y entender. ¿No os parece que va así un poco la cosa?

Hay una frase que dice Energy flows where attention goes. Resumiendo, vendría a ser que la energía se nos va a donde ponemos la atención. Así que pon tu foco en lo que sí puedes hacer y deja de sabotearte. 

Y una última cosa: cuando te descubras saboteando tu potencial, sé bueno y buena contigo mismo. ¡No te machaques! 

Ya has dado un gran paso para mejorar: te has dado cuenta de cómo te saboteas. En ese momento serás responsable de qué camino coger: si el de siempre y seguir sin alcanzar la meta o coger el nuevo, el que te proporciona un mayor abanico de posibilidades que te llevará a un mayor conocimiento y mayor satisfacción.

Bueno, ya se acabó el tiempo por hoy. 

Nos escuchamos en dos semanas. 

Mientras tanto, puedes seguirme en mis redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y también puedes encontrarme en Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado este episodio, por favor, comparte. ¡Y deja comentarios!

¡Te espero en el próximo! Hasta entonces, recuerda: el inglés sí es lo tuyo.

Bye bye!

Bueno, cuéntame:

¿Le pones muchos peros al inglés?

👇¡Te leo en los comentarios! 👇

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