La memoria de los idiomas

Aprende inglés a tu manera
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Puedes escucharlo en las siguientes plataformas

¿Te acuerdas del inglés que aprendiste en el colegio?

¿Y del que aprendiste el mes pasado? 
Aunque te parezca increíble…

No existe una píldora para aprender inglés.

Pero si escuchas este episodio de Aprende inglés a tu manera, descubrirás el truco para recordar los idiomas para siempre.

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 11: La memoria de los idiomas

¿Te acuerdas del inglés que estudiaste en el instituto? 

¿Y de lo que aprendiste en el curso que hiciste en verano?

Si tienes problemas para retener otras lenguas, estás en el lugar adecuado.

Quédate, que hoy hablamos de la memoria de los idiomas. 

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un pódcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coach. 

Te doy la bienvenida al episodio número once de Aprende inglés a tu manera.

Espero que te hayan cundido mucho estas dos semanas. Yo ya tenía unas ganas locas de encontrarme de nuevo contigo. 

Y estaba deseando que llegara este momento porque hoy vengo con un tema muy jugoso y que creo que te va a servir mucho.

Muchísimas veces me encuentro con alumnos que me dicen: “Blanca, es que no se me quedan las cosas. ¡No retengo!”

Y eso tiene una explicación. ¡Y no solo eso! También tiene solución. 

Y hoy vamos a hablar de las dos cosas. 

Y, como siempre, para dar solución a este problema, primero tenemos que hablar un poco de cómo funciona el cerebro. 

Pero, te voy a adelantar una cosita que iré mencionando a lo largo de todo este pódcast y que me parece muy importante que sepas desde ya: solo almacenamos la información que nos es útil.

Así es: solo lo que nos es útil.

Así que empieza ya a darle vueltas a la cabeza de por qué no recuerdas lo que aprendiste en el instituto y por qué no recuerdas lo que aprendiste en este curso de verano. Solo nos acordamos de lo que es útil. 

Vamos a hablar de cómo funciona nuestro cerebro para saber qué solución le podemos poner a esto.

Ya lo hemos comentado en muchos episodios del pódcast: podemos aprender durante toda la vida

Nuestro cerebro tiene una cualidad que es la neuroplasticidad. Es decir, que puede cambiar, que puede crear nuevas conexiones constantemente, desde que nacemos hasta el final de los días. 

Siempre, constantemente, estamos aprendiendo y estamos creando nuevas conexiones que nos ayudan a consolidar lo aprendido. 

Y… ¿cómo creamos estas nuevas conexiones?

Creamos conexiones cuando aprendemos, cuando hacemos cosas diferentes… cuando pensamos cosas diferentes, también…

Y esto de hacer y pensar es bastante interesante. 

Es verdad que, normalmente, aprendemos cuantos estamos haciendo algo diferente, cuando estamos haciendo cosas nuevas, y es ahí donde empezamos a crear conexiones, que son las que nos van a ayudar a afianzar esos conocimientos en nuestra memoria.

Pero también es cierto, y esto nos parece supercurioso, que también podemos consolidar y hacer conexiones en nuestro cerebro, a través de lo que pensamos, a través del pensamiento. 

Y aquí me voy a parar un poquito a mencionar varios estudios que se han hecho que demuestran que podemos modificar nuestro cerebro, no solo con lo que hacemos, sino también con los que pensamos.

Por ejemplo, hace ya unos años, se hizo un estudio en el que cogieron a un grupo de personas, lo dividieron en dos y a uno de ellos se les pidió que practicasen tocar el piano. 

De manera real. Es decir, tocaban el piano todos los días… Se les pidió que hicieran eso. 

Al otro grupo, al grupo de control se les pidió que hicieran lo mismo, pero solo imaginándose tocar el piano. Es decir, que no hicieron la actividad en sí, sino que solo se estaban imaginando que estaban tocando el piano. 

¿Cuál fue el resultado asombroso de este estudio? Que después de todo el periodo en el que se les pidió hacer lo de tocar el piano, analizaron el cerebro y vieron que se habían producido prácticamente los mismos cambios tanto en el grupo que realmente practicaba tocar el piano de manera real, como en el grupo que solo se estaba imaginando tocar el piano. 

Este tipo de estudios a mí me parecen muy interesantes, porque demuestran la capacidad del cerebro de crear conexiones nuevas solo a través del pensamiento

Últimamente está ya bastante de moda esto del pensamiento positivo, de que toda acción empieza desde la idea, desde el pensamiento… y realmente, a nivel cerebral, parece que es así. Que solo con el pensamiento podemos incluso modificar nuestro cerebro y crear conexiones nuevas. 

Así que, ya sabéis, cuando se trata del idioma, nunca digáis que no podéis conseguirlo. Sí se puede.

Y el primer paso pasa por pensarlo.

Bueno, sigamos indagando un poquito más en cómo es nuestro cerebro y cómo podemos ayudarle a que almacene la información en la memoria a largo plazo. 

Y aquí es el momento en el que hablo de las memorias. 

Tenemos dos tipos de memoria: tenemos la memoria a corto plazo y la memoria a largo plazo.

Está clarísimo que, en esto de aprender idiomas, lo que nos interesa es fomentar la memoria a largo plazo. Porque la memoria a corto plazo es eso: poder acordarme de algo de manera muy puntual y, en el momento en el que ya no necesito esa información, la desecho. 

Es una memoria a corto plazo. Puede ser, por ejemplo, quedarte con un número de teléfono y, en el momento en que lo anotas, pues ya te olvidas. Ya lo tienes anotado y ya no hay ninguna utilidad en acordarte de eso. Por lo tanto, lo desechamos.

Ahora bien, la memoria a largo plazo. 

Dentro de la memoria a largo plazo tenemos varios tipos de memoria. Y, si nos pusiésemos un poco técnicos, os diría que tenemos por un lado la memoria declarativa o memoria explícita, y por otro lado la memoria implícita o memoria del inconsciente. 

En la primera, lo que es la memoria explícita, aquí tenemos… este tipo de memoria que se afianza a través del estudio y de la racionalización de lo que aprendemos.

Este es el tipo de memoria que utilizan los adultos cuando aprenden un idioma. A través de reglas gramaticales y a través del vocabulario. Algo como muy racional.

Y, por otro lado, tenemos la memoria del inconsciente. Es la memoria que nos permite llevar a cabo habilidades, hábitos… como pueden ser montar en bici, cepillarnos los dientes… 

Incluye también todo el aprendizaje no asociativo. O sea, todo lo que no es racional.

Y esta es la memoria que se afianza a través de la repetición y a través de la práctica. Es la memoria que utilizan los peques hasta los 7 años más o menos, para poder aprender tan fácilmente todo. Y, en especial, los idiomas. Con qué facilidad aprenden…

Y es por esto. Es porque hacen uso de la memoria del inconsciente. Una memoria que nos ayuda después a hacer cosas, como dice su nombre, de manera inconsciente, sin realmente tener que racionalizar todo el proceso.

Así que esta es, no la que más nos interesa, porque es verdad que la otra, la memoria explícita, que es la que usamos a través de la racionalización, cuando aprendemos las reglas gramaticales, también es muy útil.

Pero sería genial poder utilizar las dos y así poder hacer una gran bola de energía que nos permitiese poder aprender desde ambos sitios. Desde la parte racional y de la parte un poco más inconsciente. 

Como poder afianzar conocimientos a través de la memoria del inconsciente, que al fin y al cabo, es la que más satisfacción nos puede dar, porque es la que nos permite poder de nuevo utilizar un idioma sin realmente tener que estar en el proceso de pensar constantemente en qué es lo que voy a decir. Sino que es la memoria que nos permite poder utilizarlo sin darnos cuenta. De manera natural, como el idioma nativo nuestro.

Es como el que montar en bici… A lo mejor no sabemos explicar cómo hay que montar en bici, pero lo sabemos hacer perfectamente una vez aprendemos y nunca se olvida.

Y esto es importante. Entonces, ¿cómo conseguir almacenar informaciones en esta memoria y poder conseguir llenarla del idioma para que después salga de una manera mucho más natural? 

Algo que siempre digo yo en mis clases y mis sesiones: “sitia tu cerebro”. Así de claro, sitia tu cerebro.

El inconsciente es capaz de aprender de manera que la parte consciente ni siquiera se da cuenta.Y es muy importante poder bombardear nuestro cerebro de cosas que queremos aprender.

Y cuando digo “sitiar” no quiere decir que estemos en un constante “modo estudio”, que esto muchas veces se malinterpreta.

Sitiar el cerebro es, por ejemplo, si yo quiero aprender inglés o cualquier otro idioma, sería genial que, mientras hago actividades, como puede ser deporte… algunas tareas del hogar… o actividades un poco más dinámicas, de fondo puedo tener la radio puesta en el idioma que quiero aprender. O puedo tener la televisión puesta en ese idioma.

Es decir, poder tener un input, una llegada de ese conocimiento que quiero asimilar de manera constante. 

Entonces, sin darnos cuenta, aunque no estemos prestando atención a lo que estamos escuchando, nuestra parte inconsciente del cerebro sí está prestando atención. Y sí que está almacenando información, lo que pasa es que no lo está haciendo desde la parte racional.

Por lo tanto, parece que no estamos poniendo un esfuerzo de estudio sobre eso, pero nuestra parte inconsciente sí que absorbe esa información mucho más de lo que pensamos.

Por eso es tan interesante poder sitiar nuestro cerebro con todo aquello que queramos aprender.

Puede ser, como he dicho, ponernos siempre algo de fondo en el idioma que queremos aprender… tener el móvil y todas las aplicaciones en ese idioma… todo eso es bombardear y sitiar nuestro cerebro con un conocimiento que queremos adquirir.

Y eso no implica, como ya he dicho, tenernos que poner una… dos… tres horas sentados en una mesa a estudiar y hacer el proceso racional.

Es más bien algo que podemos incluir en nuestro día a día. Algo mucho más natural que fomente que aprendamos todas estas cosas y las almacenemos en la memoria del inconsciente.

Dicho esto y visto ya un poco cómo funciona nuestro cerebro, ahora me encantaría poder hablaros de Joe Dispenza. Joe Dispenza es un neurocientífico y conferencista internacional y creó lo que él llama las leyes del aprendizaje

Me parecen muy interesantes estas leyes, porque es como tener muy clara la solución a que se nos olviden las cosas que aprendemos. 

Estas leyes del aprendizaje son dos: 

Por un lado, tenemos la ley de la asociación y, por otro lado, tenemos la ley de la repetición. 

La ley de la asociación viene a ser que muchas veces, cuando estamos aprendiendo, aprendemos por asociación. Y es una forma de aprender bastante buena cuando estamos ya en la época adulta.

Cuando ya empezamos a tener nuestra parte de la corteza prefrontal toda desarrollada, que es la parte más racional de nuestro cerebro, solemos aprender por asociación. 

Es decir, si estamos aprendiendo una estructura nueva de un idioma que estamos aprendiendo, lo más fácil para poder retener esa información es asociarla e intentar encontrar un vínculo con una estructura equivalente en nuestra lengua materna. 

Esa es la ley de la asociación. La ley que nos dice que asociando, podemos aprender.  De algo que ya hemos aprendido, lo asociamos con algo nuevo.Y de esta manera creamos una conexión dentro de nuestro cerebro que nos ayuda a recordar eso. 

Y, por otro lado, tenemos la ley de la repetición, de la que ya he hablado muchas veces, que consiste, por supuesto, en repetir.

Pero vamos a matizar esto de “repetir”. Porque, a veces, repetir como un loro tampoco tiene una finalidad muy positiva. 

Se trata de repetir, pero de repetir desde la utilidad. Y aquí es donde vuelvo a lo que os comenté al principio de este pódcast: solo vamos a recordar lo que es útil.

Entonces, cuando hacemos la repetición de algo que estamos aprendiendo, para poder consolidarlo, lo ideal es poder hacer una repetición útil.

Os pongo ejemplos muy claros aquí.

Por un lado, si estamos aprendiendo vocabulario nuevo de un idioma, ese tiene que ser un vocabulario que nosotros vayamos a poner en uso. Es decir, tú puedes aprenderte los verbos irregulares en inglés, por ejemplo, pero no te aprendas el verbo coser o bordar, si tú nunca cosas o bordas. 

Parece algo obvio, pero hay veces que nos ponemos a aprender palabras que no pertenecen a nuestro día a día y que no lo vamos a utilizar.

No quiere decir que no sea importante saber decir esa palabra, pero no es nuestra prioridad, porque no la vamos a utilizar en nuestro día a día.  

Entonces, cuando aprendemos vocabulario o estructuras nuevas, es muy importante que esas estructuras estén en nuestro día a día. Y que cuando que cuando queramos consolidar esas estructuras y almacenarlas en nuestra memoria a largo plazo, podamos poner ejemplos desde el oral, pero que sean reales para nosotros. Que partan de nuestra experiencia. 

De nada me sirve intentar aprender una palabra que yo apenas utilizo, poniendo ejemplos que para mí pertenecen a la fantasía. No, es ponerlo en un contexto real. En un contexto útil.

Cuando aprendemos algo, en este caso en el idioma, la primera pregunta que nos tenemos que hacer es qué utilidad tiene eso en mi vida y cómo voy a poder utilizar eso en mi vida. 

Si no hay respuesta a esa pregunta, el estudio, la consolidación de esa palabra o de esa estructura, de momento no es prioritaria. 

Es decir, vamos a ir y vamos a poner el foco en lo que es útil, porque nuestro cerebro solo almacena en la memoria a largo plazo lo que nos es útil.

Así que, cada vez que queráis aprender y consolidar algo en la memoria a largo plazo, haceros esa pregunta: ¿cómo de útil es este conocimiento en mi día a día y cómo lo voy a poder poner en práctica?

De esa manera conseguimos darle una utilidad a algo aprendido y, a través de la repetición y de la puesta en contexto en nuestra vida real de esa estructura y de esa palabra, conseguiremos que se almacene en nuestra memoria a largo plazo y no olvidarlo. 

Bueno, pues con todo esto que os estoy diciendo ya os habréis dado cuenta de que, sintiéndolo mucho, no existe píldora mágica. Pero sí sabemos lo que tenemos que hacer para aprender y para almacenar lo que aprendemos en la memoria a largo plazo. 

Así que os invito a que lo pongáis todo en práctica cuanto antes. 

Bueno, ya se acabó el tiempo por hoy. 

Nos escuchamos en dos semanas. 

Mientras tanto, puedes seguirme en mis redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y Facebook como blancagallegocoach.

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¡Te espero en el próximo! Hasta entonces, recuerda: el inglés sí es lo tuyo.

Bye!

¡Te toca!

Cuéntame, ¿qué es lo que más te cuesta recordar?

👇¡Te leo en los comentarios! 👇

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