El secreto está en las ondas

Aprende inglés a tu manera
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Puedes escucharlo en las siguientes plataformas

¿Cuántos años llevas estudiando inglés… sin conseguir los resultados que esperabas?

Y sin embargo, aunque te parezca increíble…

Aprender inglés no tiene misterio.
Es cuestión de ciencia.

Escucha el décimo episodio de Aprende inglés a tu manera y descubre el secreto para alcanzar por fin tu objetivo.

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 10: El secreto está en las ondas

¿Cuántos años llevas estudiando inglés?

¿Cuántas clases has recibido?

¿Cuántas veces lo has intentando… sin que consigas el nivel que te gustaría?

Quédate conmigo y te enseñaré el secreto para aprender inglés.

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un pódcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coach. 

Te doy la bienvenida al décimo episodio de Aprende inglés a tu manera.

En esta ocasión, quiero contarte un secreto: el secreto para aprender inglés.

Bueno, inglés, y cualquier cosa. Porque la base es la misma y está aquí arriba, en tu cerebro. 

Hoy quiero contarte muchísimas cosas, muchísimas cosas sobre el cerebro. Esa parte de nosotros de la que cada vez sabemos más cosas, pero a la vez tenemos todavía muchas cosas que descubrir.

Y bueno, me voy a centrar en qué parte, cómo funciona nuestro cerebro y cómo conseguir poder encontrar nuestra forma de aprendizaje ideal. 

Más que la forma, el momento o la situación ideal para aprender.

Y voy a empezar hablando de David Rock, porque en su libro Six steps to transforming performance at work resalta las siguientes características del cerebro.  

Y son características que son, la verdad, muy importantes para poder saber un poquito más sobre cómo nos movemos en esto del terreno de aprender inglés. 

Las seis características que David Rock destaca y, bueno la primera sería que:

  • El cerebro es una máquina de conexión. 

Estamos todo el día a todas horas haciendo conexiones neuronales que nos permiten adquirir conocimiento.

Cada vez que percibimos algo, cada vez que hacemos alguna actividad nueva, creamos conexiones neuronales nuevas. 

Es decir, estamos en constante funcionamiento. Bueno, realmente es que nuestro cuerpo está en constante funcionamiento. 

Muchas veces, yo no sé si os lo habéis planteado pero, es increíble y fascinante como, incluso durmiendo, nuestro cuerpo es capaz de regenerarse, de seguir activo de manera para nosotros muy inconsciente. 

Respiramos incluso de manera inconsciente y todo nuestro cuerpo, todos nuestros órganos, son capaces de funcionar sin que nosotros, realmente, les mandemos órdenes, ¿no?

Así que es realmente impresionante. 

La segunda característica que menciona es que:

  • No hay dos cerebros iguales. 

Esto ya os lo he comentado muchas veces en algunos de los episodios de este pódcast y es tan importante, tan importante, saber que no hay dos cerebros iguales.

Y es como la base de toda enseñanza, y la base de todo aprendizaje. 

Porque, si no hay dos cerebros iguales, quiere decir que no hay dos formas iguales de aprender. Que cada uno de nosotros aprendemos de forma diferente.

Y sabéis que aquí el Language coaching aporta muchísimo a esto.

La enseñanza tradicional no acaba del todo de ser adaptativa. Y aquí lo importante es que la metodología de aprendizaje se puede adaptar a cada uno de nosotros.

Porque, bueno… no hay dos cerebros iguales.

La tercera característica que aporta es que

  • El cerebro conecta todo lo que puede.

¿Qué es eso de que conecta todo lo que puede? 

Bueno, cada vez que nos enfrentamos a diferentes situaciones, diferentes emociones, diferentes aprendizajes… nuestro cerebro tiene la tendencia de conectar lo nuevo con lo ya aprendido.

Es interesante también poder ver esto: cómo nuestro cerebro siempre va a tender a hacer comparaciones y a encontrar similitudes de lo nuevo con lo ya aprendido.

Esto es muy interesante. 

Cuando queremos enfocarnos en el tema del aprendizaje y, en concreto, en el tema del aprendizaje de los idiomas, tiene que ver mucho con cuando estamos aprendiendo a lo mejor estructuras nuevas de un segundo idioma. Y lo que hacemos es inmediatamente intentar encontrar una estructura semejante en nuestro idioma materno.

Las conexiones manejan también la percepción automática. También es bastante, bastante importante, nos aporta bastantes cositas dentro del ámbito del aprendizaje.

La siguiente es, de las que a mí me parecen con mayor potencial para poner en práctica dentro del aprendizaje. 

Y es que:

  • Es casi imposible deshacer una conexión.

¿Esto qué quiere decir? 

Que cuando nuestro cerebro ha hecho conexiones en el aprendizaje de algo, esa conexión es prácticamente imposible de deshacer. 

Aquí viene la cosa… 

Si lo que yo he aprendido está mal y si mi cerebro ha hecho una conexión que es… no es que la conexión sea incorrecta sobre algo aprendido pero, eso aprendido es incorrecto o acaba siendo un mal hábito o, acaba siendo un error constante que es repetitivo… ¿qué hacemos si esa conexión no se puede deshacer?

Bueno pues es verdad que no se puede deshacer. Pero no quiere decir que no pueda ser que no podamos hacer otras conexiones que solapen a esa. 

Es decir, igual que es imposible deshacer una conexión, la sexta característica de nuestro cerebro es que:

  • Es muy fácil crear nuevas conexiones.

Realmente se puede decir que tardamos como… Bueno, el tiempo que tardemos en hacer tres repeticiones de eso que queremos adquirir basta para crear una nueva conexión dentro de nuestro cerebro. 

Entonces, es muy fácil poder crear conexiones nuevas que sí que sean correctas y que, a base de reforzarlas por el hábito, que esto es importante, a base de reforzar esa conexión con hábito, al final acabe solapando, en cierta manera, a esa conexión que era hacia algo, hacia un aprendizaje incorrecto.

Y esto que suena un poco así lo voy a poner con un ejemplo muy muy muy claro.  

Dentro de lo que es el aprendizaje del inglés, hay muchas veces que conseguimos dominar prácticamente un segundo idioma o que en una parcela muy grande conseguimos dominar eso. 

Pero hay un error que cometemos siempre y esto suele pasar. Hay un error que lo hemos cometido desde que empezamos a aprender ese segundo idioma. 

Y seguimos con él y, por más que nos lo corrigen, parece que no conseguimos deshacernos de ese error. Queda muy vinculado a la forma en la que tenemos de hablar. 

Entonces suele pasar que hay personas que dominan muy bien un segundo idioma, pero que siempre cometen el mismo error. 

Estos son errores que, claro, ahí se ha producido una conexión desde el principio, una conexión neuronal en el aprendizaje de eso y, a base de decirlo de manera repetitiva como que ese error se ha instaurado. 

Está ahí. Es como un hábito. Es como los malos hábitos… qué fácil es coger malos hábitos. 

Entonces ¿qué pasa aquí? 

No podemos deshacer esa conexión en nuestro cerebro. Es decir, esa conexión está hecha, ese error ya está aprendido… 

¿Qué hacemos para poder conseguir mejorar ahí y no cometer ese error de nuevo?

Lo único que podemos hacer es crear una nueva conexión con el aprendizaje bueno, digamos, con la corrección de eso. Y cómo se dice eso Bien.

Entonces creamos una nueva conexión ahí y reforzamos esa conexión constantemente, a través de la repetición, de mucha, mucha, mucha repetición. 

Y al final, lo que acabamos haciendo es solapar la vieja conexión que nos hacía cometer ese error constantemente. Y lo que hacemos es, con la nueva conexión, pues, corregir ese error y que al final, acabemos diciéndolo bien, ¿vale? 

Es decir, que eso sería esto de: es imposible deshacer una conexión, pero es fácil crear una nueva. 

¿Cómo poder poner esto dentro del aprendizaje? 

No sé si alguno de vosotros estáis ahí, ¿no? 

Eso de: “Puff, me corrigen veinte mil veces el mismo error y no consigo solucionarlo. Y sigo avanzando en otras áreas y domino otras áreas del idioma, pero ese error en concreto, no lo consigo”. 

Bueno, esta es la razón por la que pasa eso. 

Y también os estoy dando la manera de poder corregirlo. A nivel con un poco más racional, poder saber qué es lo que está pasando dentro de nuestro cerebro y qué podemos hacer para corregirlo.

Es verdad también que tiene que ver mucho la forma en la que nos corrigen. 

Esto es muy importante. 

Muchas veces, hay personas que absorben mejor un tipo de correcciones u otras. 

Y a lo mejor, ahora mismo, os estáis preguntando: “Pero, Blanca, ¿cuántas formas hay de corregir? Si yo estoy hablando y cometo un error, pues tampoco hay muchas formas…”

Bueno, hay muchas más de las que pensáis, porque cada uno de nosotros somos diferentes. Con lo cual, cada uno de nosotros consolida la información de manera diferente. 

Y es muy importante ver de qué manera nosotros podemos, bueno, pues recibir mejor esa corrección. 

Y hay muchas maneras de hacerlo, os lo aseguro. Y muchos de mis alumnos, si me estáis escuchando, sabéis que las hay. 

Sabéis que hay muchas maneras y que siempre intentamos encontrar cuál es la mejor para vosotros.

Y bueno, yo por mi parte creo que es muy importante, muy importante, poder conocer qué es lo que pasa, qué es lo que nos pasa cuando estamos aprendiendo

¿Qué es lo que ocurre dentro de nuestro cerebro? ¿Cómo reaccionamos? 

Porque hay muchas veces que, el desconocimiento, angustia. El desconocimiento estresa. 

O cuando a lo mejor, el ejemplo que estaba poniendo antes de este error que no consigo corregir… puede ser muy frustrante cuando no encontramos una solución. 

Pero, muchas veces poder racionalizar y poder comprender por qué nos pasa eso ayuda a desestresar nuestro cerebro. 

Y el poder desestresar sabéis que, esto lo sabéis ya porque lo hemos hablado en varios episodios, ayuda a poder aprender mejor. 

Un cerebro estresado no aprende.  

Entonces, yo creo que es muy importante poder conocer qué es lo que nos pasa para así también poder dar otro enfoque y poder poner solución a todos estos pequeños conflictos que nos surgen cuando estamos aprendiendo un segundo idioma.

Esto me lleva a volver a recordar lo que Daniel Goleman llamaba Amygdala hijack, o bueno, en español creo que se tradujo como secuestro de la amígdala

Y es cuando nuestro sistema límbico se sobreactiva, se estresa. 

¿Qué es lo que pasa cuando se estresa? ¿Qué es lo que pasa cuando nos estresamos?

Bueno, pues lo que pasa es que, directamente, nuestra corteza prefrontal, que es donde racionalizamos y también un poco responsable de nuestra memoria… todos los recursos que tiene nuestra corteza prefrontal, la parte esta de nuestro cerebro, se limita. 

Es decir, que la facilidad con la que aprendemos baja enormemente. Y es muy importante que esto lo tengamos muy claro.

Con estrés no aprendemos. Lo hemos visto muchas veces.

Entonces, para poder encontrar el momento ideal de aprendizaje o el estado ideal de aprendizaje todo va a empezar aquí, en el no estrés. 

En el poder estar lo suficientemente relajados para que nuestro sistema límbico no se dispare y, por lo tanto, no altere las habilidades de nuestra corteza prefrontal, de esa parte del cerebro que nos ayuda tanto a aprender. ¿Vale?

Así que bueno, cuanto más relajados estemos, más capacidad de aprender tenemos. 

Y ¿cómo sabemos si un cerebro está estresado?

Pues según las ondas cerebrales

Yo no sé si habréis escuchado ya hablar un poco de esto, pero me parece superinteresante los diferentes tipos de ondas cerebrales que hay. 

Hay algunos de ellos. Hoy vamos a ver pinceladas de cada uno de ellos y nos vamos a parar un poquito más en el ideal. En el tipo de onda, en qué onda tendríamos que estar para conseguir un mejor estado de aprendizaje.

Voy a empezar, bueno lo que yo digo de arriba a abajo. 

Vamos a empezar con las ondas delta.

Las ondas delta son las que se producen en un sueño profundo. Cuando estamos profundamente dormidos, ¿vale? 

Entonces es verdad que, ahí, bueno pues no estamos en modo aprendizaje. 

Pero sí que es curioso ver cómo hay muchas personas que dicen que, escuchando cosas mientras están dormidos, son capaces después de recordar eso.

Todavía queda mucho ahí que indagar y mucho que saber pero bueno, si sentís curiosidad, os animo a que busquéis artículos que hablan sobre ello, que es muy interesante.

Después tenemos las ondas theta.

También se producen cuando dormimos, pero también cuando estamos en una meditación profunda. Una meditación profunda, consciente, pero profunda.

Es curioso que los niños entre 0 y 7 años, normalmente, están en este tipo de ondas. 

Por eso tienen tanta creatividad, por eso son tan imaginativos, por eso aprenden tan rápido. 

Este estado es ideal para el aprendizaje. El aprendizaje desde el inconsciente, como aprenden los niños. Y es por eso que decimos “Hay que ver cómo aprenden los niños siempre. Hay que ver con qué facilidad”. Y es que una de las razones es porque están en este tipo de ondas. 

Y también lo están aquellos que consiguen una meditación profunda, muy profunda. Las personas que consiguen estar en esta meditación profunda, tienen una capacidad de aprendizaje o, vamos a decir una capacidad de asimilación mayor que, el resto de personas.

Es curioso todo lo que puede ayudarnos la meditación. 

Si alguno de vosotros no lo ha probado nunca, bueno, podéis probar a intentar empezar a meditar un poco y ver si ahí ese proceso, os facilita el aprendizaje.

Después seguimos con el tipo de ondas. Tenemos las ondas alfa.

En las ondas alfa el cerebro está tranquilo, pero sin llegar a estar en un estado de meditación. 

Tiene que ver con eso tan de moda que hay como “el ahora”. Esa fluidez de pensamiento suave tranquila… el estar presente, en “el ahora”.

Es en este estado en el que se generan los buenos químicos de nuestro cerebro. Sí, es aquí, en este estado, donde bueno, solemos liberar la dopamina, la oxitocina, las endorfinas y todos estos químicos que nos hacen sentir superbien.

Bueno, pues es este tipo de ondas, las ondas alfa, en el estado en el que mejor podemos aprender. 

Es aquí ¿por qué? Porque es en el momento en el que, sin estar en una profunda meditación, porque ahí no estamos meditando, es decir, todavía estamos muy conscientes, nuestro cerebro es capaz de estar tranquilo, de estar sosegado, de estar sin estrés.

Y hay muchas veces que tengo alumnos que dicen “bueno pero, eso es muy fácil”. 

Desafortunadamente, en la sociedad que vivimos hoy en día no es tan fácil. 

No es tan fácil volver a un estado de ondas alfa. 

¿Por qué? Porque muchas veces sufrimos de mucho estrés: el trabajo, la familia, la casa… 

Hay muchas cosas que nos producen estrés en nuestro día a día y, desafortunadamente, uno de los mayores males de nuestra sociedad hoy en día es los altos niveles de estrés. 

Entonces, encontrar y encontrarse en ese estado en el que producir ondas alfa a veces resulta un poquito más complicado de lo que debería ser. 

Después, os daré algunos consejos para poder entrar aquí y para poder asegurarnos de que nuestro cerebro está lo suficientemente tranquilo, pero a la vez despierto para conseguir un mejor aprendizaje y conseguir estar en un estado de aprendizaje ideal.

Y bueno, después tenemos también las ondas beta.

Aquí estamos la mayor parte del tiempo que estamos despiertos. Aquí estamos. 

Y bueno, este tipo de ondas se producen cuando estamos en alerta, cuando estamos atentos, cuando estamos tomando decisiones, resolviendo problemas… 

Es cuando nuestro cerebro no para, no para, no para, no para…

Estamos en una actividad mental constante e imparable.

Entonces aquí es donde estamos la mayor parte del tiempo. Es como poder bajar, si aquí estamos normalmente y el beta, por lo tanto, ya empieza a tener niveles de estrés, porque es una actividad cerebral constante… poder bajar un poco el nivel de estas ondas y podernos ir al alfa, a las ondas alfa, que son las que comentábamos antes, son las que nos proporcionan un poco más de tranquilidad cerebral.

El estado de ondas beta no es un estado propicio para el aprendizaje porque realmente no deja fluir demasiado la mente y es cuando empieza, es el momento en el que empezamos ya a estresarnos. 

Y si nos estresamos, pues volvemos al punto de antes este Amygdala Hijack, que es cuando se dispara nuestro cerebro, nuestro sistema límbico, y ahí es cuando empezamos a tener mucho estrés.

Y por último vamos a las ondas gamma, que son las ondas más altas, de mayor frecuencia.

Y aquí es cuando nuestro cerebro, bueno pues, es que es un no parar. Está en un estrés a tope. Así que estas las descartamos, aquí no queremos estar para aprender.

Entonces ¿qué hacer para estar en alfa cuando aprendemos un idioma? 

Que esto es lo importante y esto es lo ideal para poder conseguir ese estado de aprendizaje que nos aporte el máximo posible. 

Porque si yo estoy aprendiendo, no sé, si tenemos sesiones de una hora, o de 40 minutos, o de 30 minutos, o 15 minutos aprendiendo ese segundo idioma, en este caso el inglés, es ideal poder aprovechar esos 15 minutos, esa media hora, al máximo posible, al cien por cien.

Entonces ¿cómo poder intentar formarnos un estado que nos permita entrar en estas ondas alfa y que nos permitan un aprendizaje mucho mayor?

Bueno pues, vamos a hablar de eso, varios consejos aquí para que podáis conseguirlo.

1º. Encuentra un ámbito seguro para ti donde puedas practicar inglés sintiéndote seguro o lo que para ti sea seguro. 

Esto es importante. Ese sitio, ese rincón, esa mesa, esa habitación, ese sofá…¿dónde, dónde os sentís seguros? 

Puede ser, hay personas que se sienten más seguros haciendo la formación online. 

Ahora que, bueno, que la formación online obligadamente se está imponiendo la presencial, pues hay muchas personas que se sienten más seguras ahí y que consiguen ahí tener un punto de relajación mayor que cuando se enfrentan a una clase presencial… Tienen al profesor justo delante o, tienen a los compañeros también justo delante, y eso hay muchas personas a las que les genera estrés. 

Simplemente la mirada de los otros en una clase presencial. Y ahora se han dado cuenta de que, con las clases online, como que se sienten más relajados y que, incluso, aprenden más.  

Pues es eso, es poder encontrar qué sitio, qué tipo de situaciones son seguras. Y eso va a hacer que nuestro cerebro se desestrese y consiga estar un poco más tranquilo.

Así que encuentra tu sitio perfecto. Donde te pongas a aprender tiene que ser un sitio que te guste, que esté ordenado y en sintonía con la armonía de las ondas.

También otra cosa importante: 

2º Relaciona el inglés con una actividad que te guste.

Lo hemos hablado ya en este podcast, en otros episodios

Es esencial, es esencial relacionar el aprendizaje del inglés con una actividad que te guste para así poder liberar todas estas cosas buenas: la dopamina, la oxitocina, las endorfinas… que nos hacen sentir tan bien. 

Y cuando nos sentimos bien, nos sentimos relajados, nos sentimos a tope, el aprendizaje es mucho más efectivo.

Y por último, pero no por ello menos importante, porque ya le dedicamos un podcast entero a esto es:

3ª Encuentra tu modo de aprender ideal.

Es muy estresante intentar aprender con una metodología que no te va. 

Vuelvo a recordarte esto. ¿Por qué? Porque si intentamos aprender con una metodología que no nos va a nosotros, como no obtenemos resultados. Nos desmotivamos, nos estresamos y entramos en un círculo que no nos deja aprender.

Así que, recuerda y encuentra tu modo de aprender ideal. 

Si todavía no lo sabes, bueno, pues vuelve a escuchar el pódcast en el que hablamos sobre ello y donde también te propongo un ejercicio para que consigas redescubrir tu forma ideal de aprender.

Bueno, ya se acabó el tiempo por hoy. E incluso hoy nos hemos alargado un poquito más de lo normal. 

Pero antes, tengo algo importante que contarte: no nos escucharemos en una semana, sino en dos. 

A partir de ahora, Aprende inglés a tu manera será quincenal

Estoy preparando varios proyectos que aún no puedo desvelarte, pero que son muy interesantes… y necesitan tiempo.

Además, creo que te vendrá bien tener más tiempo para asimilar los conceptos y poner en práctica todo lo que vamos contando. De lo que se trata al final es de que saques el máximo partido a este podcast.

Mientras tanto, como siempre, puedes seguirme en redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado este episodio, por favor, comparte.

¡Te espero en el próximo! 

Hasta entonces, recuerda: el inglés sí es lo tuyo.

Bye!

Ahora, cuéntame:

¿En qué onda sueles estar?

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