Maneja el estrés al hablar inglés

Aprende inglés a tu manera
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No puedes hablar inglés.

Lo intentas. Pero es que no te salen las palabras.

Cada vez que quieres decir algo, se te pone un nudo en la garganta que casi no te deja respirar.

¡Qué angustia! ¿Verdad?

¿Y si pudieras acabar con ese miedo que te paraliza?

Escucha el quinto episodio de Aprende inglés a tu manera y descubrirás cómo manejar de una vez el estrés que sientes al enfrentarte al inglés.

¿De qué va este podcast?

Lo más destacado

APRENDE INGLÉS A TU MANERA (con Blanca Gallego)

Episodio 05: Maneja el estrés al hablar inglés

Mmmm…

I am…

Aich…

¿Alguna vez te ha pasado que has querido ponerte a hablar inglés y de repente se te ha quedado la mente en blanco?

¡Qué frustrante!

¡Qué estresante! 

¿Verdad?

Si quieres saber por qué te pasa y cómo solucionarlo, quédate un ratito conmigo, que te lo cuento todo enseguida. 

Bienvenidos a Aprende inglés a tu manera, un pódcast de Blanca Gallego donde descubrirás cómo hackear tu mente para que el inglés deje de ser un lastre y te ayude por fin a alcanzar tus metas.

Hello! ¿Cómo estás?

Te doy la bienvenida al segundo episodio de Aprende inglés a tu manera.

Yo soy Blanca Gallego. Profesora de inglés y neurolanguage coach. 

¿Has sentido alguna vez eso de quedarte sin palabras?

¿O quizás has sentido como un nudo en la garganta? ¿O en el estómago quizás?

¿Sudores, temblores, taquicardias?

Bueno, no te preocupes, porque no te pasa solo a ti. Y bueno, lo mejor no es que le pase a mucha gente, sino que lo mejor es que tiene solución.

Y te lo cuento todo, así que presta atención.

Bueno, hoy vamos a adentrarnos un poco más en nuestro cerebro.

En cómo actúa, en cómo responde, en cómo aprende…

Y, en concreto, en cómo el estrés puede condicionar nuestro aprendizaje.

¿Alguna vez te lo habías cuestionado esto del estrés? ¿Te has planteado alguna vez que, con todo el estrés que llevas, no eres capaz de aprender?

Bueno, que sepas que es cierto y que, a nivel de la neurociencia, está más que comprobado.

En las últimas décadas ha habido numerosos estudios de neurociencia que han demostrado que experiencias estresantes pueden tener un impacto muy negativo en las capacidades de aprendizaje y en la memoria.

Y bueno, esto es bastante importante considerando que necesitamos aprendizaje y memoria para poder hablar y aprender un segundo idioma, ¿no?

Entonces, me gustaría contaros un poquito qué es lo que pasa a nivel cerebral. 

Y espero que esto no se convierta en un pódcast demasiado científico, pero sí me parece interesante poder dar algunas pinceladas de qué es lo que nos pasa en el cerebro, porque a veces también racionalizar lo que nos pasa en una situación concreta puede ayudarnos a racionalizar la situación y, por lo tanto, a enfocarlo de otra manera. Y a poder ver soluciones al respecto.

Así que, bueno, te cuento un poco de nuestro cerebro.

El sistema límbico -que parece estar muy de moda últimamente… supongo que algunos de vosotros ya habréis escuchado hablar de él- es la parte del cerebro que se ocupa de las emociones, de los sentimientos y de la memoria.

Bueno, también se ocupa de la supervivencia, pero bueno aquí lo que nos interesa es que se ocupa de las emociones y de la memoria.

A este sistema pertenecen estructuras como el hipocampo y la amígdala. Y el hipocampo es el que está asociado a la memoria y al aprendizaje también.

Por otro lado, también está asociado a la regeneración neuronal. Yo no sé si os recordáis ya de uno de los primeros pódcast en el que vimos que podemos aprender a cualquier edad. Y podemos hacerlo porque hay una regeneración neuronal constante.

Bueno, pues aquí tiene mucho que ver el hipocampo.

Esta regeneración se produce gracias al sueño y al descanso. Y bueno, aquí vuelvo a tirar un poco de lo que ya hablamos en el último episodio. 

¿Os acordáis de uno de los trucos para aprender más y mejor? El sueño, el descansar, ¿verdad?

El dormir es muy importante porque es durante el sueño y el descanso que se produce la regeneración neuronal.

Bueno, eso por un lado, el hipocampo.

Y por otro lado tenemos la amígdala, que está considerada como el elemento principal de las estructuras implicadas en la gestión emocional. Es decir, está relacionada con la toma de decisiones y también con la memoria, ¿vale?

Así que te voy a explicar un poco cómo funciona todo esto y qué es lo que pasa.

La amígdala suele recibir la información sensorial. 

Envía esa información a nuestra corteza cerebral, que es la que recibe toda la información. Y de ahí que las emociones tengan tanta importancia en el proceso cognitivo, porque la amígdala es la que se encarga de todo lo emocional y es la que envía la información.

Es muy importante todo lo relacionado con la emoción para un mejor aprendizaje.

No sé si os acordáis de aquello que os comentaba de vincular el aprendizaje a una emoción positiva. Pues bueno, la amígdala tiene la culpa de este consejo: lo importante que es poder vincular el aprendizaje a una emoción positiva, algo que nos gusta, algo que disfrutamos.

Bueno, pues diríamos que la amígdala es como el centro de respuesta del cerebro.

Entonces, ¿qué es lo que pasa? Que cuando estamos en una situación de estrés, se nos dispara la amígdala y entramos en una situación que en inglés llamamos fight or flight

Como… o salgo corriendo -a través de bloqueos, de quedarme sin palabras-, o me quedo y lucho.

En este tipo de situaciones de estrés, por ejemplo, cuando nos sentimos muy ansiosos y estresados por algo que va a acontecer, por algo que va a pasar, de repente perdemos la concentración y tenemos incluso síntomas físicos y reaccionamos de una manera física también.

Te congelas. Es como que de repente no sabes qué hacer. O sales corriendo, también.

No sé si os ha pasado alguna vez esto al querer hablar inglés. Que, de repente, no sabéis qué os pasa, que la mente se queda en blanco.

Pues esto es nuestro cerebro reaccionando a esta situación de estrés.

Entonces, no podemos pensar, no podemos crear, ni siquiera podemos disfrutar.

Lo que está pasando sencillamente es que nuestro cerebro está interpretando que la situación de hablar inglés es una situación de riesgo. Entonces, al ser una situación de riesgo, activa todo el proceso este de fight or flight y se queda bloqueado.

Es así de simple, quizás, explicarlo, pero a lo mejor reconocerlo cuesta un poquito más de trabajo.

Pero vamos a ver paso por paso qué es lo que podemos hacer ante estas situaciones.

Los avances y los estudios de neurociencia han revelado de manera muy clara el impacto negativo del estrés, por un lado.

Pero la buena noticia es que también han demostrado cómo podemos mejorar el aprendizaje en este caso.

Entonces, igual que el estrés condiciona de una manera negativa el aprendizaje, también se ha demostrado que la motivación y una motivación positiva modifica el aprendizaje de una manera positiva. Es así.

Entonces, vista esta parte así un poquito más técnica, ahora gustaría comentaros cómo límite el estrés el aprendizaje de un segundo idioma, ¿vale?

En este caso, un idioma que no es vuestra lengua nativa, el inglés.

En este apartado me encantaría mencionar a Stephen Krashen. Es bastante conocido en el mundo de los profesores, Language couches por supuesto, porque creó toda una teoría respecto a cómo aprendemos un segundo idioma. 

Y redactó cinco hipótesis del aprendizaje. 

Todas son súper interesantes, pero quizás la que más nos toca ahora mismo es la hipótesis del filtro afectivo.

¿Y en qué se basa esto, esta hipótesis?

Básicamente explica que un idioma no puede aprenderse si el alumno en este caso bloquea el proceso de aprendizaje. En otras palabras, sería como que un estudiante puede que a nivel inconsciente tenga un filtro afectivo alto que le imposibilita el aprendizaje.

¿Qué es un filtro afectivo alto?

Esto puede estar causado porque el estudiante no se siente seguro en una situación. Lo hablábamos hace un par de minutos, esta situación de flight or fight, esta situación de amenaza al hablar por ejemplo inglés.

Entonces, cuando tenemos un filtro de este tipo, porque hayamos vivido una experiencia en el pasado que nos que nos haga reaccionar de esta manera ante esta situación, el proceso de aprendizaje no se produce. 

Puede ser porque el alumno tenga integrado que el inglés no es lo suyo. Puede ser que se lo hayan repetido demasiadas veces en la infancia, que el inglés no era lo suyo.

Puede ser que haya tenido una experiencia en el instituto, en el colegio, de gente riéndose de él o de ella cuando han intentado hablar un segundo idioma.

Pueden ser muchas las causas por las que el estudiante puede tener un filtro afectivo alto.

Entonces, ¿por qué se le llama filtro?

Porque estas situaciones, que a veces las aprendemos de manera inconsciente y que no somos realmente conscientes de ellas, actúan como un filtro cuando queremos aprender un idioma y bloquea el aprendizaje.

Es decir, podemos entender perfectamente lo que nos están diciendo, entendemos la explicación sobre algo, pero y llega un momento que a nivel cerebral no se produce el aprendizaje.

Lo entendemos en su momento, pero este aprendizaje no llega a consolidarse.

Por otro lado, esta misma teoría pues lo que dice es que si el alumno tiene un filtro afectivo bajo, es decir, que no está condicionado por ninguna experiencia traumática respecto al aprendizaje anterior, podrá aprender muchísimo más rápido y de una manera más efectiva.

Y esto resulta bastante curioso, sobre todo porque muchas veces en mis clases, en mis sesiones, escucho a muchos alumnos decir que el inglés no es lo suyo.

Que el inglés no es lo suyo, que pronuncian muy mal, que ellos no han nacido para esto de los idiomas, que son más de ciencias que de letras… Y me pregunto de dónde viene todo eso, de dónde aprendemos eso y qué experiencias en la infancia o incluso en nuestra adolescencia nos han podido condicionar para llegar a pensar esas cosas.

Cuántas veces nos habrán dicho de pequeños eso de que no podemos aprender inglés para que llegue un momento en el que tengamos unos filtros afectivos demasiado altos y no nos permitan aprender.

Sé que esto quizás toca un poco la psicoterapia, como dicen algunos de mis alumnos, y bueno no tenéis por qué estar interesados en esto y quizás esto tampoco es lo vuestro.

Pero sí que sería interesante, si muchas veces tenéis estos pensamientos de “yo no sirvo”, preguntaros un poco dónde habéis escuchado eso. Y quién os ha dicho eso. Y si realmente es cierto.

Porque porque marca la diferencia, os aseguro que la marca.

Bueno, creo que más o menos ha quedado claro lo que es esta hipótesis y el filtro afectivo.

Pero ahora quizás la pregunta y lo que os estáis preguntando es: “Si a mí me ha pasado esto, ¿cómo lo puedo solucionar? ¿Hay una solución?”

Bueno por supuesto, claro que sí. Hay una solución y no es tan difícil como parece.

La primera sería racionalizar un poco la situación a la que nos estamos enfrentando. Es decir, ¿es realmente la situación de hablar inglés una situación de riesgo? ¿O no? 

Entonces, a partir de ahí, de racionalizar y poder ver que quizás objetivamente la situación de hablar inglés no es una situación de riesgo, nos puede ayudar un poco a calmarnos un poco y sentir menos ansiedad y menos estrés por esta situación.

A nivel del aula, en una clase o en una sesión de Language Coaching, porque aquí he de decir que el Language Coaching juega con ventaja, una de las maneras de atenuar esta fight or flight response (esta sensación de querer huir porque pensamos que es una situación de riesgo) es hacer sentir que el alumno puede aprender y que lo hace bien, es decir, una motivación constante y un feedback positivo es fundamental para que estas situaciones de estrés no se produzcan en la clase y, por lo tanto, los alumnos puedan aprender muchísimo mejor.

Una motivación por parte del profesor, que el alumno tenga muy claro cuál es su motivación… Ya lo vimos en el primer pódcast de esta serie: cómo la motivación puede ayudarnos a lo largo del proceso de aprendizaje.

Y un feedback positivo.

Es cierto que aprendemos de los errores y que para progresar tenemos que equivocarnos, pero también solemos hacer muchas cosas bien cuando estamos en el proceso de hablar otro idioma y cuando estamos aprendiendo.

Y una de las cosas que funcionan mucho, y creo que ya lo he comentado alguna vez, es de vuestro calendario de logros.

El profesor tiene ahí un papel importante de fomentar este calendario de logros que ayuda a que el alumno pueda visualizar todo lo que hace bien y no tenga miedo al error, no tenga miedo a equivocarse. Y por lo tanto, no se le dispare la situación de estrés que impida el aprendizaje.

Así que, bueno recopilamos un poco y hacemos un pequeño resumen de todo lo que hemos visto hasta ahora, porque creo que es bastante.

Por un lado, tenemos que las situaciones de estrés nos pueden provocar una reacción de huída y de miedo, de parálisis, que nos impide aprender y que nos impide también hablar muchas veces en un momento concreto. Sobre todo cuando queremos empezar a hablar este nuevo idioma que estamos aprendiendo, el inglés.

Y que esa situación de estrés es la que va a filtrar y va a hacer que nuestro aprendizaje no sea tan bueno como podría ser.

La contrapartida, como ya hemos dicho, positiva es que podemos cambiar eso racionalizando un poco la situación y también confiando en la motivación y en el feedback positivo, ¿no? En ver también todo lo positivo del aprendizaje. 

Bueno, no sé cómo estáis ahora, si esto del estrés y la neurociencia os aclara un poco en qué situación os encontráis cuando os bloqueáis y si os está ayudando un poco a esclarecer este momento y a tomar un poco de conciencia.

Ya estamos llegando al final de este pódcast, y no me gustaría acabarlo sin recomendar una lectura, que realmente no está relacionada con la neurociencia, pero sí con las emociones que pueden bloquear nuestro avance y nuestro progreso.

Hay un libro que me marcó muchísimo en el aprendizaje cuando estaba formándome en psicoterapia gestalt. La sabiduría de las emociones, de Norberto Levy.

Es un libro que para mí es apasionante y muestra cómo las emociones nos pueden condicionar y pueden limitar nuestros nuestros logros. 

Así que, bueno, me gustaría recomendar esa lectura hoy, el libro que me marcó y que me parece superinteresante. Y, aunque no esté relacionado directamente con el aprendizaje del idioma, sí que está relacionado con esas situaciones de bloqueo frente a hablar, en este caso. 

Se acaba el tiempo. Te espero la semana que viene con más trucos y consejos para superar barreras y aprender inglés de una vez por todas. 

Y como siempre, te recuerdo que también puedes encontrar mucha información interesante en mis redes sociales. Ya sabes que puedes encontrarme en Instagram y Facebook como blancagallegocoach.

Y si te ha gustado, por favor, comparte.

Te espero en el próximo episodio. Hasta entonces, recuerda: el inglés sí es lo tuyo.

Bye!

Ahora te toca a ti:

¿Te estresa hablar inglés? ¿Cómo se manifiesta ese estrés?

¡Cuéntamelo en los comentarios! 👇

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